30/9/08

Crisis ¿Financiera?

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Crisis ¿Financiera?
Carlos Hernández

Al analizar un fenómeno económico, lo primero es establecer su contexto y la causa principal de su ocurrencia. En el caso de la denominada "crisis financiera" de los Estados Unidos de América, EEUU, es mecesario considerar que es una expresión de una crisis más amplia, de una crisis de TODA la economía, por un lado y por otro, que en el fondo tiene su causa en la SOBREPRODUCCIÓN del sector real, no monetario, de la economía.

La sobreproducción de viviendas fué lo que condujo, en un primer momento a darle salida a la insuficiencia de la demanda por la vía de la "sub prime" o créditos hipotecarios ajustados. Hacia marzo del corriente año, se estimaba que el total de propiedades desocupadas era de dos millones en EEUU. En la crisis de sobreproducción de este sector de viviendas tiene su origen la reacción en cadena, que se multiplica como la fusión y la fisión del átomo hasta reproducir un estallido de sobreproducción en todo el sistema, que se refleja, no que se origina, en la crisis financiera.

En economía existe un flujo monetario y un flujo real, de mercancías. Los dos flujos se separan cada vez más hasta parecer independientes el uno del otro y se crea la ilusión de que los problemas del dinero se solucionan con el dinero. A nuestro juicio, de ahí proviene el error de considerar que 700 mil millones salvarán la crisis de "rentabilidad" financiera que se "inició" con aproximadamente 400 mil millones de deuda hipotecaria en Estados Unidos de América y que por su reacción en cadena de insolvencia financiera, se ha llevado de encuentro a aseguradoras y el mercado de crédito nacional y mundial por un orden de 3 millones de millones de dólares.

Otra expresión de la crisis del mercado hipotecario residencial es que se traslada al mercado hipotecario comercial, pues las personas desempleadas, paradójicamente, por haber producido en exceso, no tienen capacidad de demanda al no tenen ingresos o disminuirlos considerablemente y los negocios más débiles en un primer momento se ven obligados a cerrar. Se aumenta la insuficiencia de la demanda. Y la reacción en cadena sigue, cuando las personas recurren al dinero plástico para sufragar los gastos llevando la contaminación de la crisis a éste mercado de tarjetas de crédito.

La crisis actual no es una crisis financiera o del flujo monetario de la economía. Si se trata de esta manera, el remedio puede ser peor que la enfermedad. Una inyección de 700 mil millones de dólares sería dinero tirado a la alcantarilla pues el sector financiero por su naturaleza se cubre en momentos de tormenta, no se arriesga. Sería un traslado de trabajo pasado de toda la sociedad en forma de dinero de impuestos para proteger al capital especulativo, dinero de impuestos mal invertido en empresas financieras en crisis y con respaldo en cuentas incobrables y bienes no transables por un período prolongado. La crisis financiera del sector privado se traslada a crisis financiera del sector público.

La crisis actual es una crisis del sector real de la economía. Y ahí debe buscarse la solución. En el sector real de la economía no todos los sectores y ramas de la actividad económica tienen crisis de sobreproducción, en muchos o en algunos, existe crisis pero de subproducción. Probablemente sería más útil que el tiempo empleado en la gestión de fondos para un sector financiero quebrado, se empleara en identificar los rubros deficitarios del sector real de la economía y en rediseñar la concepción antineoliberal del sector financiero del Estado, enfatizando en la inversión productiva o para productiva.

La recreación y rediseño de la Banca del Estado, que se encamine al financiamiento del sector real de la Economía, como la reconstrucción de la infraestructura destruida por huracanes o el tiempo (puentes y carreteras) es al menos un punto en la mente y en la agenda.
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Presentaremos en otro momento las citas de las referencias de los estudios que sirvieron para esta redacción. Por razones de tiempo y disponibilidad no lo hacemos en este momento.
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18/9/08

Capital Especulativo Dominante

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En:

Rodríguez Vargas, J.J. (2005) La Nueva Fase de Desarrollo Económico y Social del Capitalismo Mundial Tesis doctoral accesible a texto completo en http://www.eumed.net/tesis/jjrv/

(...)

II LA FASE RECESIVA Y LA TRANSFORMACIÓN ESTRUCTURAL Y SOCIOINSTITUCIONAL

CAPITAL FINANCIERO Y LOS ESPECULADORES

La automotriz Chrysler fue salvada, pero muchas otras empresas que se habían endeudado, en los sesenta y principios de los setenta para prolongar la expansión, no tuvieron el mismo destino, a partir de la recesión de 1974-75.

La crisis productiva y comercial produjeron la huida del capital hacia las actividades especulativas nacionales e internacionales, en busca de una mejor rentabilidad.

Una investigación de Petras-Davenport, con base a la lista de empresas de Forbes, arroja que en 1988 las principales fuentes de riqueza fueron las finanzas y los bienes raíces, 38 por ciento, seguidos a distancia por la manufactura, 19 por ciento, y los medios de comunicación, 18 por ciento; por cierto, estos datos reflejaban una diferencia notable con respecto a 1983, cuando la manufactura y las finanzas-bienes raíces compartían un 25 por ciento, y la conclusión de los autores fue:
"los capitalistas especuladores han venido ganando predominio en la clase dirigente de Estados Unidos, desplazando a los capitalistas industriales y petroleros”.

El desarrollo de Wall Street -tendencia ascendente desde 1982 hasta la crisis de octubre de 1987- al igual que

la proliferación de la especulación para obtener “dinero fácil” fue el chivo expiatorio de la crisis estructural del capitalismo.

Especuladores famosos como Michael Milken e Ivan Boesky -que fueron a la cárcel- se convirtieron en los malos de las películas.

Dos films norteamericanos de los ochenta reflejan parcialmente el cambio y el enfrentamiento entre dos épocas; una es Other People´s Money (Riqueza Ajena), la otra, Wall Street (Poder y Avaricia) del famoso director Oliver Stone, que, como a él le gusta decir, busca reflejar la realidad.

Ambas películas muestran la lucha del especulador moderno -joven, individualista, egoísta, hedonista, ambicioso del dinero y del poder- contra el empresario tradicional y el dirigente sindical –viejo, productivo, austero, paternalista y solidario con los trabajadores.

El especulador aparece obsesionado por el valor de las acciones y el dinero líquido, mientras, el capitalista siderúrgico está orgulloso por la producción material -que viene produciendo desde hace décadas-, y que beneficia a la comunidad; el primero percibe un futuro promisorio con el desarrollo de nuevas industrias de alta tecnología y abundante dinero; el segundo, ve una nación que “sólo hará hamburguesas y abogados” ; el especulador es un destructor de empresas, el segundo un creador y sostenedor de empresas y de la tradición.

El especulador se apodera de las empresas, sin escrúpulo alguno, por medio de la oferta pública hostil (takeover), aprovechando la capacidad de un ejército de abogados y de los problemas financieros de las empresas; el empresario se opone, utilizando menos recursos legales y, apelando a la posibilidad de que regresen los buenos tiempos, que “requerirán más acero para construir puentes”.

La industria del acero fue una de las víctimas de la crisis y de los especuladores –que aparece justamente como una rama de la crisis, y, los especuladores representados como animales carroñeros-, pero no fue la única rama productiva, aunque sí la más representativa junto con la automotriz.

El ataque especulativo no fue sólo contra los empresarios industriales -también contra otras empresas no industriales- y como consecuencia contra los trabajadores y las comunidades alrededor de las grandes plantas fabriles. También fue una ofensiva contra una forma de producir y de relacionarse laboral y socialmente.

Los especuladores finalmente no triunfaron en las películas, algunos fueron a la cárcel y otros perdieron sus apuestas cuando el discípulo, joven ambicioso y trepador, se arrepiente y traiciona al jefe inflexible, regresando con los suyos, la familia-sindicato. Sin duda, el argumento expresa una parte de la realidad; la otra parte, que no se ve porque el espectador saldría insatisfecho, es que otros “liquidadores” cumplieron cabalmente con su trabajo.

La desindustrialización, no es producto de la codicia y de la maldad de Wall Street (que por supuesto existe), pero contribuyó a la muerte de muchas empresas del sector manufacturero, que no tenían perspectivas, “ésta empresa estaba muerta cuando llegué”, argumenta el especulador -llamado en el bajo mundo de Wall Street como “Larry el liquidador”- a los cientos de pequeños accionistas, que decidieron la venta de la empresa considerando su propio interés smithiano.

La Chrysler estaba muerta en 1979. Los especuladores no querían revivirla, sino deseaban sus activos reales. De todos los que finalmente contribuyeron al salvamento de la empresa, los banqueros acreedores fueron los más reacios.

Los directores del Citibank, de Lehman Brothers, de Bank of America, y de Irving Trust, -que representaban a cuatrocientos bancos acreedores- se opusieron a la concesión del aval gubernamental, porque querían la quiebra.

Pensaban que por los malos manejos empresariales debía morir, de acuerdo al principio del libre mercado y de la supervivencia de los más aptos: “las inversiones y los puestos de trabajo les tenían sin cuidado. Lo único que de veras les preocupaba era recuperar su dinero”; con nostalgia el empresario Iacocca rememoraba que “durante la época de las vacas gordas, los bancos estuvieron en todo momento del lado de la Chrysler. Pero cuando el panorama se ensombreció, se apresuraron a echarse para atrás”.

Marx veía a los banqueros-especuladores como un “híbrido de timadores y profetas”, que expresaban el “carácter bifacético” del sistema crediticio: “por una parte es fuerza impulsora de la producción capitalista, del enriquecimiento por explotación de trabajo ajeno (las vacas gordas, de Iacocca), hasta convertirlo en el más puro y colosal sistema de juego y fraude, restringiendo cada vez más el número de los pocos individuos que explotan la riqueza social, mientras que por la otra constituye la forma de transición hacia un nuevo modo de producción”.

De acuerdo a Marx el sistema de crédito sirvió como una palanca durante la transición al capitalismo industrial, en la medida que acelera el estallido de las crisis y también precipita “los elementos de disolución del antiguo modo de producción”; Marx incluso analizó el sistema crediticio como “una poderosa palanca” que serviría durante la transición del capitalismo al “modo de producción del trabajo asociado”.

El banquero y el especulador en la década de los setenta-ochenta fueron una parte de la mano activa, o el sujeto social, que representó a la destrucción creativa schumpeteriana; el especulador asume un papel “revolucionario” –no tiene que ser conciente- al destruir el viejo orden.

Los beneficiarios y los nostálgicos del viejo orden se alzaron en contra de un topo (no rojo) que socavaba las bases estructurales del régimen fordista-regulacionista-keynesiano.

El análisis a primera vista de los poskeynesianos productivistas y antirentistas fue una lucha entre los buenos y los malos, y se inclinaron a defender el status quo, y añorar el glorioso pasado industrial.

En la misma línea, los marxistas académicos y los revolucionarios marxistas se sumaron a la cola en la cruzada contra la destrucción parcial y la “modernización” capitalista, a tal grado que descuidaron la definición leninista del capitalista financiero (bancario-industrial), y lo disociaron -al banquero y al industrial- como enemigos acérrimos, por tanto la lucha fue del capitalista o empresario productivo (el bueno) contra el financiero-parásito (el malo), igual que en las películas de Hollywood.

Los revolucionarios no percibieron algún aspecto “progresista”, de acuerdo a la dinámica capitalista, como tampoco el carácter “progresista”, de acuerdo con Marx, y la posible “palanca” hacia el socialismo.

Lo irónico fue que los revolucionarios que lucharon tanto tiempo contra el sistema industrial explotador, contra el Estado del bienestar mediatizador y contra la economía mixta, tuvieron que defenderlo, pretendiendo apuntalarlo, ante el embate de la crisis y se aliaron con los empresarios –claro, los pequeños y medianos, los más débiles- para enfilar las baterías contra el especulador y el libre mercado.

No lo defendieron porque renegaran de sus propósitos socialistas -al contrario, siempre terminan sus trabajos teóricos con la reafirmación de sus deseos- sino porque la crisis, los especuladores, la desindustrialización, y el avance del sector servicios, mellaba la base económica y la base social en la cual se sustenta la posibilidad del socialismo: la industria y el proletariado industrial sindicalizado. Este tipo de proletariado, y este sector, era la vanguardia e instrumento principal de la revolución, porque la fábrica los unía y el contacto con los medios de producción les infundía la seguridad de su fuerza.

No está planteado el triunfo socialista con un sector servicios mayoritario y con trabajadores de cuello blanco individualistas, materialistas y desorganizados.

En otras palabras, si no se hizo la revolución durante la crisis pasada, la posibilidad –aún más con el desplome del bloque socialista- no tiene visos de convertirse en realidad, a pesar de su probable necesidad histórica.

No es casualidad la desilusión, ante la falta de condiciones materiales y sociales para lograr la utopía.

Marx analizaba el papel progresista del crédito en la medida que acumulaba el capital dinero y lo ponía a disposición del capitalista emprendedor, que desarrollaría las fuerzas productivas: “el negocio de los banqueros consiste en concentrar en sus manos, en grandes cantidades, el capital dinerario prestable, de modo que los banqueros, en cuanto representantes de todos los prestamistas de dinero, enfrentan a los capitalistas industriales y comerciales, en lugar de hacerlo el prestamista dinerario individual. Se convierten en los administradores generales del capital dinerario”.

En la actualidad, además de los bancos –los tradicionales- y del mercado de valores, los nuevos intermediarios e instrumentos financieros –tan satanizados- como los fondos mutuos, fondos de pensión-jubilación, mercados de cambios, de futuros, de opciones (derivados), obligaciones, seguros, etc. cumplen con el papel de reunir el capital liquido. Pero, la concentración de capital financiero no significa la inmediata inversión productiva, sino la redistribución del capital existente en el mercado secundario, en la especulación, separándose a tal grado del sector productivo-comercial y de algunos servicios “sanos” que parecía que la autonomía relativa se había convertido en absoluta y había adquirido una dinámica propia, subordinando al capital productivo.

La separación momentánea de los capitales, aunque pudieran ser décadas, y el exiguo crecimiento desde los setenta lleva a plantear a Francois Chesnais el predominio de “los estados-rentistas dominantes en un sistema capitalista mundial tendencialmente en contracción”, con las siguientes características: los gobiernos ya no se preocupan por la producción y la población; esto explica el débil producto, la desindustrialización, el desempleo, los bajos salarios, sino que los gobiernos y los organismos multilaterales se han convertido en representantes únicos de los especuladores financieros; ya no fomentan la inversión nacional (o extranjera directa) sino la inversión de cartera. Se vive “un régimen de acumulación con predominio financiero y rentista” como una nueva fase del imperialismo, fase del capitalismo parasitario en descomposición y decadente, por tanto “una época llegó a su fin: aquélla en donde el capitalismo tenía algo para ofrecer a la humanidad” , conclusión lapidaria que lleva a pensar en la proximidad del fin del capitalismo. Es la reivindicación leninista.

Sin embargo, si el trotskista francés Chesnais no destruye el régimen capitalista de tipo financiero y rentista, es muy probable que se modifique la tendencia, y veamos de nuevo a la producción y al comercio como sectores prioritarios. Cuando menos así lo vislumbran otros investigadores.

La Venezolana Carlota Pérez analiza el comportamiento del capital financiero durante el proceso que llama una “Gran Oleada de Desarrollo” , con duración de alrededor de 50 años y con cuatro (¿o tres?, CH) etapas.

En la primera etapa, con la aparición de una revolución tecnológica, el capital financiero se aleja de los sectores con mercados saturados y baja rentabilidad y sin perspectivas, hacia empresas y proyectos promisorios relacionadas con las nuevas tecnologías; hay una apuesta, una especulación, de que serán exitosos los nuevos proyectos y por tanto rentables (love affair).

En la siguiente etapa, el capital financiero con una confianza creciente en sí mismo y con el desarrollo del mercado financiero cree que puede seguir viviendo y prosperando independientemente del sector productivo y de “generar riqueza por sus propias acciones, casi como si hubiera inventado reglas mágicas para un nuevo tipo de economía”. Se da el divorcio, casi completo, con el capital productivo, incluso con las empresas tecnológicamente revolucionarias a las que convierte en “objeto de manipulación y especulación”; también se produce una separación entre la “riqueza de papel y la riqueza real”, pero la “arrogancia y la ilusión” no pueden durar siempre y se produce el colapso de la burbuja financiera y la recesión productiva (bubble economy). Esta etapa es la que ha predominado desde la crisis del mercado de valores de 1987, y es la que ha influido en muchos para descartar cualquier posibilidad de cambio.

En la tercera etapa, posterior a la gran crisis financiera y productiva, el capital financiero “regresa a la realidad”, se ajustan los valores financieros con los activos reales, se producen cambios institucionales y regulatorios para castigar, controlar y evitar los excesos del capital especulativo, y se reestablecen las conexiones adecuadas con el capital productivo. La reestructuración económica e institucional crea las condiciones para la expansión del mercado y el predominio del capital productivo. Se da un “feliz y armonioso matrimonio”, en donde el capital productivo es reconocido como el productor de la riqueza y el capital financiero como el facilitador en el nuevo dominante paradigma tecnoeconómico (ver III.1.1, IV.1.6.2).

El análisis de Pérez está más cercano con Marx y Schumpeter, que con Lenin y Chesnais, y es más coherente y realista que la posición de los luchadores contra los especuladores, que perdieron el rumbo, aún con un discurso relativamente correcto, al no distinguir las características de una situación temporal: la crisis de larga duración o un Kondrátiev descendente. Primero se enajenaron con el fin próximo del capitalismo y después se enfocaron a un enemigo localizado, que concentró toda la maldad.
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Datos sobre Hispanos en Estados Unidos

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Celebra tu herencia hispana
(Celebrate Your Hispanic Heritage)

16 de septiembre de 2008

- Conoce cómo los hispanos contribuyen a la sociedad de Estados Unidos

Cada año entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre los 45.5 millones de hispanos que viven en Estados Unidos observan el mes de la herencia hispana. Durante esta época varias agencias del Gobierno destacan las contribuciones de los hispanos a la historia y sociedad del país.

El Presidente Lyndon Johnson creó esta celebración en 1968 y 20 años después el Presidente Ronald Reagan extendió su duración a un mes.
La fecha de inicio del 15 de septiembre coincide con la independencia de cinco países centroamericanos: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. México y Chile celebran su independencia el 16 y 18 de septiembre, respectivamente.
La población hispana en Estados Unidos
Los latinos, o hispanos según la terminología de la Oficina del Censo de Estados Unidos, constituyen el 15% de la población y son el grupo minoritario más grande de la nación.
Los datos del censo demuestran cómo los hispanos participan y contribuyen en varios ámbitos de la sociedad estadounidense:

Proyecciones y tendencias demográficas

La población hispana aumentó 1.4 millones de habitantes entre julio de 2005 y julio de 2006. Esto representa casi el 50% del aumento de toda la población durante el mismo periodo.

Se anticipa que la población hispana crecerá a 132.8 millones de habitantes para el 1º de julio de 2050. Esto representará el 30% de toda la población del país.

Estados Unidos tiene la tercera población hispana más grande en todo el mundo después de México y Colombia.

De los residentes estadounidenses mayores de 5 años, 34 millones hablan español en casa.

Educación

El 11% de los estudiantes universitarios son hispanos, según estadísticas de octubre de 2006. Esta cifra aumenta a 19% para estudiantes de primaria y secundaria.

En el 2007 el 60% de los hispanos mayores de 25 años contaban con un nivel educativo de secundaria o mayor.

Participación cívica

7.6 millones de hispanos votaron en las elecciones presidenciales de 2004. Esta cifra equivale al 47% de los ciudadanos hispanos y es igual al porcentaje que votó en las elecciones del año 2000.

Hay 1.1 millones de veteranos hispanos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

Logros de los hispanos en la sociedad estadounidense

Desde la lucha por la independencia de Gran Bretaña hasta el gabinete presidencial actual, los hispanos siempre han desempeñado funciones importantes. Algunos de ellos incluyen:

Antonia Novello: primera mujer y primera hispana en ocupar el cargo de Directora de Sanidad de Estados Unidos, 1990 - 1993.

Joseph Marion Hernández: primer congresista hispano representante de Florida, 1822.

Carlos Gutiérrez: Secretario actual del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Edward Hidalgo: primer hispano Secretario de la Marina de Estados Unidos, 1979.

Richie Valens: primera estrella hispana de música rock, 1958.

Roberto Clemente: primer jugador de béisbol hispano en el pabellón de la fama, 1973.

Hermanos López: Mark, Steven y Diana, junto con su hermano y entrenador Jean, se destacaron en las Olimpiadas de Beijing de 2008 por sus medallas en el arte marcial Tae Kwan Do. Mark ganó plata, y Steven y Diana ganaron bronce.

Ellen Ochoa: primera hispana astronauta de la NASA, 1993 - 2002.

Luis Walter Álvarez: primer hispano ganador del Premio Nobel de Física, 1968.

Sandra Cisneros: influyente escritora latina contemporánea cuyas obras tratan temas como la pobreza y la opresión. Sus obras incluyen The House on Mango Street, Woman Hollering Creek, Caramelo y varias poesías.

Conéctate a tus raíces

El Servicio de Parques Nacionales (NPS, por su sigla en inglés) cuenta con guías para paseos por lugares y parques históricos donde podrás conocer más sobre tu herencia. Algunos de estos parques incluyen el Monumento Nacional Fort Matanza en Florida, el Parque Histórico Nacional Pecos en Nuevo México, el Monumento Nacional Cabrillo en California y muchos más.

Puedes aprender más sobre tu historia en la Sala Hispánica de Lectura de la Biblioteca del Congreso.

Este gran recurso virtual pone a tu disposición acceso a un calendario de eventos y exposiciones para toda la familia.

También puedes explorar tus raíces en la página de herencia hispana de GobiernoUSA.gov, el portal oficial del Gobierno de los Estados Unidos en español.

Puedes suscribirte para recibir gratis por e-mail más detalles y alertas de éste y otros temas de interés que envían las autoridades para la comunidad hispana. También puedes mantenerte al día suscribiéndote al canal de RSS.

Si necesitas más información puedes enviar tu pregunta sobre cualquier tema relacionado al Gobierno. ¿Quieres contactar al Gobierno de otra forma? Haz clic en el enlace Contactos en GobiernoUSA.gov. Ahí podrás preguntar por e-mail, correo o teléfono y la comunicación es totalmente confidencial.

También puedes llamar gratis al 1 (800) FED INFO o 1 (800) 333-4636 para hablar con operadores que te atenderán en español de lunes a viernes de 8 a.m. a 8 p.m.

Estos artículos están en el dominio público y pueden reproducirse en periódicos, revistas, blogs, sitio web u otros canales de difusión sin autorización previa.
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Negrillas, sangrías y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.
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7/9/08

Negocio Pequeño y Gobierno

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Las negrillas y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

En:

http://www.usa.gov/gobiernousa/MasNoticias/Articulos/20080701.shtml

Cuenta con el Gobierno para empezar tu negocio
(Count on the Government to Start your Business)

1 de julio de 2008 – Conoce los recursos, ayuda financiera, asesoría y capacitación que ofrece el Gobierno a los pequeños empresarios que buscan empezar una empresa o hacer crecer su negocio

Los pequeños empresarios pueden recibir ayuda financiera, asesoría y capacitación de parte del Gobierno para empezar o proteger sus negocios.

El año pasado la Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA, por su sigla en inglés) garantizó más de $12 mil millones en préstamos para pequeñas empresas.

SBA ofrece ayuda para la planificación y financiamiento de un negocio. Además, la agencia cuenta con programas diseñados para asistir a los grupos minoritarios.

Esta es una gran oportunidad para los latinos que representan el 6.6% de las 23 millones de empresas en el país, según las estadísticas de SBA.

Planificación de un negocio

SBA cuenta con programas y recursos en español para ayudarte a planificar y empezar tu negocio.

Dicha ayuda incluye los siguientes recursos:

Herramienta de asesoría. Este recurso cuenta con un cuestionario que te ayuda a asesorar tu capacitación, necesidades y estrategia empresarial como paso inicial antes de empezar tu negocio. La herramienta también te presenta recursos para obtener más ayuda e información.

Cursos de negocios gratuitos. En conjunto con organizaciones sin fines de lucro, SBA te ofrece cursos gratuitos por Internet que cubren temas relevantes para los nuevos empresarios, entre ellos, planes de negocio y mercadeo, organización del negocio, contabilidad, impuestos y mucho más.

Centros de desarrollo. El Programa de los Centros de Desarrollo Empresarial (SBDC, por su sigla en inglés) de SBA ofrecen ayuda en todos los aspectos de la planificación de tu negocio. Hay centros en cada estado del país enfocados en los mercados locales y las necesidades de cada cliente.

Financiamiento

SBA administra programas de préstamos con organizaciones del sector privado. Los programas de préstamos ayudan a cubrir las diversas necesidades financieras de las nuevas empresas, entre ellas, capital para empezar o expandir una pequeña empresa, fondos para la construcción o compra de terreno, micro-préstamos y capacitación.

Ayuda para las minorías

Los programas de ayuda financiera de SBA ofrecen ayuda para personas de grupos minoritarios,

incluyendo mujeres y latinos.

El Programa de Desarrollo Empresarial 8(a) se especializa en brindar ayuda financiera a

empresas que están en desventaja social o económica.

Asimismo, el Programa para Certificación a Pequeñas Empresas en Desventaja se enfoca en ayudar a las pequeñas empresas en

desventaja a obtener contratos con el Gobierno federal

.

Para aprender más sobre los programas y recursos disponibles del Gobierno para empezar tu propio negocio, consulta GobiernoUSA.gov el portal oficial del Gobierno de los Estados Unidos en español.

Puedes suscribirte, para recibir gratis por e-mail más detalles y alertas de éste y otros temas de interés que envían las autoridades

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Nuevo examen de ciudadanía

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Las negrillas y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

Tomado de:

http://www.usa.gov/gobiernousa/MasNoticias/Articulos/20080902.shtml

¿Estás listo para el nuevo examen de ciudadanía?
(Are You Ready For the New Citizenship Test?)

2 de septiembre de 2008 - El Gobierno pone a tu disposición recursos que te ayudarán a prepararte para la nueva versión del examen que entra en vigencia el 1ro de octubre de 2008

Después de haber realizado varios estudios en los últimos diez años para crear un proceso de naturalización uniforme y coherente en todo el país, el Gobierno de los Estados Unidos, a través del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por su sigla en inglés), se está preparando para administrar el nuevo examen de ciudadanía.

¿Cómo fue diseñado el nuevo examen de ciudadanía?

USCIS consultó con aproximadamente 150 organizaciones y grupos representantes de diversas comunidades para crear un examen más justo y significativo.

Varias de estas organizaciones representan a la comunidad latina, entre ellas el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por su sigla en inglés) y representantes de programas de inglés como segundo idioma (ESL, por su sigla en inglés) de distritos escolares de todo el país.

La versión nueva es del mismo nivel de dificultad que la actual. No obstante, la tasa aprobatoria del examen aumentó a 92.4% en un estudio piloto realizado por USCIS.

¿Cuál es el formato del nuevo examen de ciudadanía?

El formato incluye partes del examen actual, así como cambios hechos conforme a los hallazgos de los estudios realizados por USCIS.

El nuevo examen de ciudadanía cuenta con 2 secciones principales:

Cívica. Esta sección consta de preguntas que abarcan varios temas de conocimiento cívico sobre los Estados Unidos: principios democráticos, sistema gubernamental, geografía, símbolos patrios, historia y otros temas relacionados.

El postulante recibe 10 preguntas y debe contestar correctamente un mínimo de 6 para pasar esta sección. La guía Lecciones breves de educación cívica te ayudará a prepararte.

Inglés. Esta sección consta de 3 componentes principales cuyo fin es evaluar el conocimiento del inglés del postulante: prueba oral, prueba de lectura y prueba de escritura en inglés.

¿Qué examen de ciudadanía me corresponde tomar: el nuevo o la versión actual?

USCIS ha permitido un plazo de un año para poner en vigencia el nuevo examen de ciudadanía. El objetivo de este plazo es darle a los educadores e inmigrantes que planean solicitar la ciudadanía estadounidense tiempo de familiarizarse con el nuevo examen.

El examen que te corresponde depende de dos factores: 1) cuándo postulas para la ciudadanía y 2) la fecha de tu entrevista. USCIS proporciona las siguientes pautas al respecto:

Si presentas tu solicitud antes del 1ro de octubre de 2008 y tu entrevista está programada para antes del 1ro de octubre de 2008 te corresponde el examen actual.

Si presentas tu solicitud antes del 1ro de octubre de 2008 y tu entrevista está programada para después del 1ro de octubre de 2008 puedes elegir tomar el examen actual o el nuevo.

Si presentas tu solicitud después del 1ro de octubre de 2008 te corresponde tomar el examen nuevo.

Si tu entrevista está programada para después del 1ro de octubre de 2009 te corresponde tomar el examen nuevo.

¿Cómo me puedo preparar para el nuevo examen de ciudadanía?

Puedes dirigirte al sitio del Departamento de Estado de los Estados Unidos para ver una muestra de las preguntas nuevas del examen actual.

Además, USCIS cuenta con material educativo en inglés que te puede ayudar a prepararte para el nuevo examen.

Para aprender más sobre el nuevo examen y otros requisitos necesarios para hacerte ciudadano consulta GobiernoUSA.gov, el portal oficial del Gobierno de los Estados Unidos en español.

Puedes suscribirte para recibir gratis por e-mail más detalles y alertas de éste y otros temas de interés que envían las autoridades para la comunidad hispana. También puedes mantenerte al día suscribiéndote al canal de RSS.

Si necesitas más información puedes enviar tu pregunta sobre cualquier tema relacionado al Gobierno. ¿Quieres contactar al Gobierno de otra forma? Haz clic en el enlace Contactos en GobiernoUSA.gov. Ahí podrás preguntar por e-mail, correo o teléfono y la comunicación es totalmente confidencial.

También puedes llamar gratis al 1 (800) FED INFO o 1 (800) 333-4636 para hablar con operadores que te atenderán en español de lunes a viernes de 8 a.m. a 8 p.m.

Estos artículos están en el dominio público y pueden reproducirse en periódicos, revistas, blogs, sitio web u otros canales de difusión sin autorización previa.
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4/9/08

The New Titans

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Presentamos este artículo porque da conceptos importantes de teoría económica en inglés al tiempo que los relaciona realizando un análisis de la situación del mundo actual y la participación de países subdesarrollados, emergentes se les denomina, en el crecimiento económico global. Es una buena práctica para el aprendizaje del idioma inglés, leerlo repetidamente para asimilar gramática, pronunciación y al mismo tiempo tener una visión de la posición cambiante en el contexto mundial de los países anglo parlantes. Las negrillas y separación de párrafos son nuestros para efectos de posteriores análisis de la situación de países desarrollados como Estados Unidos e Inglaterra.

The new titans
Sep 14th 2006
From The Economist print edition
Copyright © 2006 The Economist Newspaper and The Economist Group. All rights reserved.

China, India and other developing countries are set to give the world economy its biggest boost in the whole of history, says Pam Woodall (interviewed here). What will that mean for today's rich countries?

LAST year the combined output of emerging economies reached an important milestone: it accounted for more than half of total world GDP (measured at purchasing-power parity).

This means that the rich countries no longer dominate the global economy.

The developing countries also have a far greater influence on the performance of the rich economies than is generally realised.

Emerging economies are driving global growth and having a big impact on developed countries' inflation, interest rates, wages and profits.

As these newcomers become more integrated into the global economy and their incomes catch up with the rich countries, they will provide the biggest boost to the world economy since the industrial revolution.

Indeed, it is likely to be the biggest stimulus in history, because the industrial revolution fully involved only one-third of the world's population.

By contrast, this new revolution covers most of the globe, so the economic gains—as well as the adjustment pains—will be far bigger.

As developing countries and the former Soviet block have embraced market-friendly economic reforms and opened their borders to trade and investment, more countries are industrialising and participating in the global economy than ever before.

This survey will map out the many ways in which these economic newcomers are affecting the developed world. As it happens, their influence helps to explain a whole host of puzzling economic developments, such as the record share of profits in national income, sluggish growth in real wages, high oil prices alongside low inflation, low global interest rates and America's vast current-account deficit.

Emerging countries are looming larger in the world economy by a wide range of measures (see chart 1).



Their share of world exports has jumped to 43%, from 20% in 1970.

They consume over half of the world's energy and have accounted for four-fifths of the growth in oil demand in the past five years.

They also hold 70% of the world's foreign-exchange reserves.

Of course there is more than one respectable way of doing the sums. So although measured at purchasing-power parity (which takes account of lower prices in poorer countries) the emerging economies now make up over half of world GDP, at market exchange rates their share is still less than 30%. But even at market exchange rates, they accounted for well over half of the increase in global output last year. And this is not just about China and India: those two together made up less than one-quarter of the total increase in emerging economies'GDP last year.

There is also more than one definition of emerging countries, depending on who does the defining (...).

Perhaps some of these countries should be called re-emerging economies, because they are regaining their former eminence.

Until the late 19th century, China and India were the world's two biggest economies.

Before the steam engine and the power loom gave Britain its industrial lead, today's emerging economies dominated world output.

Estimates by Angus Maddison, an economic historian, suggest that in the 18 centuries up to 1820 these economies produced, on average, 80% of world GDP (see chart 2).



But they were left behind by Europe's technological revolution and the first wave of globalisation. By 1950 their share had fallen to 40%.

Now they are on the rebound. In the past five years, their annual growth has averaged almost 7%, its fastest pace in recorded history and well above the 2.3% growth in rich economies.

The International Monetary Fund forecasts that in the next five years emerging economies will grow at an average of 6.8% a year, whereas the developed economies will notch up only 2.7%.

If both groups continued in this way, in 20 years' time emerging economies would account for two-thirds of global output (at purchasing-power parity). Extrapolation is always risky, but there seems every chance that the relative weight of the new pretenders will rise.

Faster growth spreading more widely across the globe makes a huge difference to global growth rates.

Since 2000, world GDP per head has grown by an average of 3.2% a year, thanks to the acceleration in emerging economies. That would beat the 2.9% annual growth during the golden age of 1950-73, when Europe and Japan were rebuilding their economies after the war; and it would certainly exceed growth during the industrial revolution.

That growth, too, was driven by technological change and by an explosion in trade and capital flows, but by today's standards it was a glacial affair.

Between 1870 and 1913 world GDP per head increased by an average of only 1.3% a year.

This means that the first decade of the 21st century could see the fastest growth in average world income in the whole of history.

Financial wobbles this summer acted as a reminder that emerging economies are more volatile than rich-country ones; yet their long-run prospects look excellent, so long as they continue to move towards free and open markets, sound fiscal and monetary policies and better education.

Because they start with much less capital per worker than developed economies, they have huge scope for boosting productivity by importing Western machinery and know-how. Catching up is easier than being a leader.

When America and Britain were industrialising in the 19th century, they took 50 years to double their real incomes per head; today China is achieving the same feat in nine years.

What's new

Emerging economies as a group have been growing faster than developed economies for several decades. So why are they now making so much more of a difference to the old rich world? The first reason is that the gap in growth rates between the old and the new world has widened (see chart 3).



But more important, emerging economies have become more integrated into the global system of production, with trade and capital flows accelerating relative to GDP in the past ten years.

China joined the World Trade Organisation only in 2001.

It is having a bigger global impact than other emerging economies because of its vast size and its unusual openness to trade and investment with the rest of the world.

The sum of China's total exports and imports amounts to around 70% of its GDP, against only 25-30% in India or America. By next year, China is likely to account for 10% of world trade, up from 4% in 2000.

What is also new is that the internet has made it possible radically to reorganise production across borders.

Thanks to information technology, many once non-tradable services, such as accounting, can be provided from afar, exposing more sectors in the developed world to competition from India and elsewhere.

Faster growth that lifts the living standards of hundreds of millions of people in poor countries should be a cause for celebration. Instead, many bosses, workers and politicians in the rich world are quaking in their boots as output and jobs shift to low-wage economies in Asia or eastern Europe. Yet on balance, rich countries should gain from poorer ones getting richer. The success of the emerging economies will boost both global demand and supply.

Rising exports give developing countries more money to spend on imports from richer ones. And although their average incomes are still low, their middle classes are expanding fast, creating a vast new market. Over the next decade, almost a billion new consumers will enter the global marketplace as household incomes rise above the threshold at which people generally begin to spend on non-essential goods.

Emerging economies have already become important markets for rich-world firms: over half of the combined exports of America, the euro area and Japan go to these poorer economies. The rich economies' trade with developing countries is growing twice as fast as their trade with one another.

The future boost to demand will be large. But more important in the long term will be the stimulus to the world economy from what economists call a “positive supply shock”.

As China, India and the former Soviet Union have embraced market capitalism, the global labour force has, in effect, doubled. The world's potential output is also being lifted by rapid productivity gains in developing countries as they try to catch up with the West.

This increased vitality in emerging economies is raising global growth, not substituting for output elsewhere.

The newcomers boost real incomes in the rich world by supplying cheaper goods, such as microwave ovens and computers, by allowing multinational firms to reap bigger economies of scale, and by spurring productivity growth through increased competition. They will thus help to lift growth in world GDP just when the rich world's greying populations would otherwise cause it to slow. Developed countries will do better from being part of this fast-growing world than from trying to cling on to a bigger share of a slow-growing one.

Stronger growth in emerging economies will make developed countries as a whole better off, but not everybody will be a winner. The integration of China and other developing countries into the world trading system is causing the biggest shift in relative prices and incomes (of labour, capital, commodities, goods and assets) for at least a century, and this, in turn, is leading to a big redistribution of income.

For example, whereas prices of the labour-intensive goods that China and others export are falling, prices of the goods they import, notably oil, are rising.
In particular, the new ascendancy of the emerging economies has changed the relative returns to labour and capital. Because these economies' global integration has made labour more abundant, workers in developed countries have lost some of their bargaining power, which has put downward pressure on real wages. Workers' share of national income in those countries has fallen to its lowest level for decades, whereas the share of profits has surged. It seems that Western workers are not getting their full share of the fruits of globalisation. This is true not just for the lowest-skilled ones but increasingly also for more highly qualified ones in, say, accountancy and computer programming.

If wages continue to disappoint, there could be a backlash from workers and demands for protection from low-cost competition. But countries that try to protect jobs and wages through import barriers or restrictions on offshoring will only hasten their relative decline.

The challenge for governments in advanced economies is to find ways to spread the benefits of globalisation more fairly without reducing the size of those gains.

The high share of profits and low share of wages in national income are not the only numbers that have strayed a long way from their historical average. An alarming number of economic variables are currently way out of line with what conventional economic models would predict. America's current-account deficit is at a record high, yet the dollar has remained relatively strong. Global interest rates are still historically low, despite strong growth and heavy government borrowing. Oil prices have tripled since 2002, yet global growth remains robust and inflation, though rising, is still relatively low. House prices, however, have been soaring in many countries.

Puzzling it out

This survey will argue that all of these puzzles can be explained by the growing impact of emerging economies. For instance, low bond yields and the dollar's refusal to plunge are partly due to the way these countries have been piling up foreign reserves. Likewise, higher oil prices have mostly been caused by strong demand from developing countries rather than by an interruption of supply, so they have done less harm to global growth than in the past. And their impact on inflation has been offset by falling prices of goods exported by emerging economies. This has also made it easier for central banks to achieve their inflation goals with much lower interest rates than in the past.

All this will require some radical new thinking about economic policy. Governments may need to harness the tax and benefit system to compensate some workers who lose from globalisation.

Monetary policy also needs to be revamped. Central bankers like to take the credit for the defeat of inflation, but emerging economies have given them a big helping hand, both by pushing down the prices of many goods and by restraining wages in developed countries. This has allowed central banks to hold interest rates at historically low levels. But they have misunderstood the monetary-policy implications of a positive supply shock. By keeping interest rates too low, they have allowed a build-up of excess liquidity which has flowed into the prices of assets such as homes, rather than into traditional inflation. They have encouraged too much borrowing and too little saving. In America the overall result has been to widen the current-account deficit.

The central banks' mistake has been compounded by the emerging economies' refusal to allow their exchange rates to rise, piling up foreign-exchange reserves instead. Bizarrely, by financing America's deficit, poor countries are subsidising the world's richest consumers. The opening up of emerging economies has thus not only provided a supply of cheap labour to the world, it has also offered an increased supply of cheap capital. But this survey will argue that the developing countries will not be prepared to go on financing America's massive current-account deficit for much longer.

At some point, therefore, America's cost of capital could rise sharply. There is a risk that the American economy will face a sharp financial shock and a recession, or an extended period of sluggish growth. This will slow growth in the rest of the world economy. But America is less important as a locomotive for global growth than it used to be, thanks to the greater vigour of emerging economies.

America's total imports from the rest of the world last year amounted to only 4% of world GDP.

The greater risk to the world economy is that a recession and falling house prices would add to Americans' existing concerns about stagnant real wages, creating more support for protectionism. That would be bad both for the old rich countries and the new emerging stars.

But regardless of how the developed world responds to the emerging giants, their economic power will go on growing. The rich world has yet to feel the full heat from this new revolution.
*

20/6/08

Esbozo Histórico de EUA

En:

http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_Estados_Unidos

Tabla de contenidos
1 América precolonial
2 Colonización británica de Norteamérica
3 Estados Unidos (1776-1789)
4 Estados Unidos (1789-1861)
4.1 Guerra con México
4.2 La abolición de la esclavitud
5 La Guerra Civil en los Estados Unidos (1861-1865)
6 Historia de los Estados Unidos (1865-1918)
7 Historia de los Estados Unidos (1918-1945)
8 Historia de los Estados Unidos (1945-1964)
9 Historia de los Estados Unidos (1964-1980)
10 Historia contemporánea de los Estados Unidos (1980-presente)
11 Fuentes

América precolonial

Se cree que alrededor del año 1000, un grupo de vikingos establecidos en Groenlandia navegaron hacia la costa oriental de América del Norte bajo el mando de Leif Eriksson, arribando a un lugar que llamaron Vinland.

En la provincia canadiense de Terranova se han encontrado irrefutables vestigios de una colonia vikinga, en L'Anse aux Meadows. Es probable que los vikingos también visitaran Nueva Escocia y Nueva Inglaterra; sin embargo, no lograron fundar colonias permanentes y pronto perdieron contacto con el nuevo continente.

Cinco siglos más tarde, la necesidad de incrementar el comercio y un error de navegación propiciaron un nuevo encuentro con el continente americano.

A finales del siglo XV había en Europa una gran demanda de especias, sedas y tinturas de Asia. Cristóbal Colón creyó erróneamente que podría llegar al Extremo Oriente navegando 6.400 kilómetros hacia el oeste partiendo desde Europa.

En 1492 persuadió a los reyes de España para que le financiaran el viaje. Colón navegó hacia occidente pero no llegó a Asia, sino a la isla de Santo Domingo en el Caribe, el 12 de octubre de 1492. Colón llegó a explorar la mayor parte del área caribeña; jamás alcanzó el Extremo Oriente, pero en cambio regresó a Europa con oro, y en el lapso de 40 años los aventureros españoles habían conquistado un enorme imperio en Centro y Sudamérica. Los españoles también fundaron algunas de las primeras colonias norteamericanas: Veracruz en Veracruz (1518) San Agustín en Florida (1565), Santa Fé en Nuevo México (1609), y San Diego en California (1769).

Colonización británica de Norteamérica

Estados Unidos surgió a partir de la colonización británica de América, protagonizada por oleadas de inmigrantes británicos que fundaron entre los siglos XVII y XVIII Trece Colonias en la costa atlántica del continente norteamericano, al Este de los Apalaches. Estas colonias daban la espalda a las posesiones francesas del Québec y la Luisiana.

Luego de un desarrollo más bien pacífico de los colonos, las guerras contra los franceses al norte obligaron la creación de cuerpos de ejército coloniales, una de las primeras expresiones de identidad nacional.

Más tarde, y fomentados por las ideas de los enciclopedistas franceses, vinieron las sublevaciones como el Motín del Té en el puerto de Boston (1773), las medidas represivas del gobierno inglés provocaron el inicio de la Guerra de Independencia.

Los colonos formaron un ejército de milicianos que se pusieron bajo el mando de George Washington, quien tuvo problemas para equipar a sus hombres con armas y munición, además de no disponer de una flota para combatir a la del imperio británico. Así que pidió ayuda a Francia, la cual para desquitarse de la Guerra de los Siete Años accedió a ayudar a las colonias.

Estados Unidos (1776-1789)

La Guerra de la Independencia dio lugar a la creación de los Estados Unidos de América.

La principal causa de este conflicto fue el sentimiento de marginación por parte de los colonos, que aportaban riquezas e impuestos a la metrópoli, impuestos que se incrementaron a partir de 1765, año de imposición de la ley del timbre, para sufragar los elevados gastos que a Inglaterra le había supuesto la Guerra de los Siete Años.

Las colonias creían injusta su obligación de pagar impuestos a la metrópoli sin tener representación política en el parlamento de Londres. Esta situación hizo que desde mediados del siglo XVIII comenzara a crecer la creencia de que no hacía falta la fuerte dependencia de Inglaterra.

En 1773 tuvo lugar el Motín del Té en Boston, que provocó una escalada de las hostilidades entre los ingleses, que cerraron el puerto de esta ciudad, y las colonias americanas cuyos representantes reunidos en Filadelfia en 1774 respaldaron a Boston frente a las exigencias de reparación inglesas.

(...)

En 1775 comienza oficialmente la guerra, cuyo desarrollo inicial fue claramente de dominio inglés, pero su curso cambiaría cuando tras la Batalla de Saratoga, primera gran victoria estadounidense, Francia y posteriormente España entrarían en guerra apoyando a los independentistas norteamericanos.

En 1783 por la Paz de Versalles, Inglaterra se ve obligada a reconocer la independencia de las 13 colonias americanas, tal y como éstas habían redactado en la famosa Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 1776.

Una vez lograda la independencia, resultó muy complicado poner de acuerdo a todas las antiguas colonias si seguían como Estados independientes, o se reunían en una sola nación.

Tras varios años de negociaciones, en 1787, 55 representantes de las antiguas colonias se reunieron en el Congreso de Filadelfia con el fin de redactar una constitución.

Se creaba así un único gobierno federal, con un Presidente de la República y dos Cámaras Legislativas (Congreso y Senado) como solución intermedia. Se redactó también la Constitución de 1787, y llamó a las elecciones por las cuales George Washington fue elegido como el Primer Presidente de los Estados Unidos bajo la nueva constitucion.

Esta constitución estaba inspirada en los principios de igualdad y libertad que defendían los ilustrados y se configuró como la primera carta magna que recogía los principios del liberalismo político, estableciendo un régimen republicano y democrático. La independencia y democracia estadounidense causó un notable impacto en la opinión y la política de Europa.

Como Estados Unidos, George Washington gobernó con un estilo federalista. Cuando los agricultores de Pensilvania se negaron a pagar un impuesto federal sobre el licor, Washington movilizó a un ejército de 15.000 hombres para sofocar la Rebelión del Whisky.

Con Alexander Hamilton al frente de la Secretaría de Hacienda, el gobierno federal se hizo cargo de las deudas de cada estado y creó una banca nacional. Estas medidas fiscales fueron concebidas para alentar la inversión y persuadir a la iniciativa privada a que apoyara al nuevo gobierno.

Estados Unidos (1789-1861)

En 1797, Washington fue sucedido por otro federalista, John Adams, quien se vio envuelto en una guerra naval no declarada contra Francia.

En una atmósfera de histeria bélica, el Congreso, controlado por los federalistas, aprobó en 1798 las Leyes sobre Extranjeros y Sedición. Estas medidas permitieron la deportación o arresto de extranjeros "peligrosos", y prescribieron multas o prisión por publicar ataques "falsos, escandalosos y maliciosos" contra el gobierno. Diez editores republicanos fueron condenados conforme a la Ley de Sedición, la cual fue duramente denunciada por el abogado virginiano y principal autor de la Declaración de Independencia Thomas Jefferson.

En 1803 la joven nación realiza la compra de Luisiana a Francia y poco tiempo después compra también Florida a España.

Entre 1812 y 1814 hubo una segunda guerra entre Inglaterra y los recientemente creados Estados Unidos de América.

La armada británica era muy superior a la estadounidense, la intención de los Estados Unidos era apoderarse del territorio de Canadá, pero; para sorpresa de ellos, los británicos que aún teniendo un conflicto con Francia, tomaron la Ciudad de Washington, y fue hasta diciembre de 1814 que se retiraron con la firma del Tratado de Gante, el cual mantuvo el statu quo de la frontera entre los Estados Unidos y la América Británica del Norte. Esta guerra cambió poco la situación política del nuevo país.

(...)

Después de esta segunda guerra, Estados Unidos gozó de un período de rápida expansión económica, sobre todo, a partir de la colonización y expansión hacia el Oeste.

Ya a fines del siglo XVIII se había iniciado el avance imparable de colonos que, bien sea desde los 13 estados originales (las antiguas 13 colonias que están representadas en las 13 barras de la bandera estadounidense) o directamente desde el continente europeo, por lo general, emigrantes anglosajones (irlandeses, escoceses, ingleses) y de otros países de la Europa Central y Occidental.

Muchos de estos inmigrantes viajaban desde Nueva York y Filadelfia hacia la parte oriental del estado de Pennsylvania, donde se construían en el hoy conocido como Dutch Country, las carretas de gran tamaño tiradas por mulas, que se conocían como Conestoga Wagons (carretas Conestoga).

Las inacabables caravanas de estas carretas fueron los verdaderos motores de la ocupación progresiva del continente hacia el oeste. Sin embargo, no se trató de la ocupación de áreas "pioneras" (es decir, áreas deshabitadas que podían destinarse a la ocupación sistemática con fines agropecuarios), ya que gran parte del territorio estaba previamente ocupado por pueblos originarios, colonos franceses procedentes del Canadá francés, así como todas las ciudades fundadas por los españoles antes en los territorios de Arizona, Texas, Colorado, Nuevo México, Utah, Nevada y California, ciudades que ya habían crecido, incluso, antes de la expedición de los peregrinos en 1620 que dio origen a la formación de las colonias inglesas en el siglo XVII.

Así pues, ciudades como Detroit, Dubuque, Saint Louis, Nueva Orleans, Baton Rouge, Des Moines, Louisville y muchas otras, ya habían sido fundadas por los franceses bastantes años antes de esa especie de estampida hacia el oeste, y lo mismo podía decirse de las ciudades fundadas por los españoles que procedían de México, como Socorro, San Antonio, Albuquerque, Santa Fe, El Paso, San Diego, San Bernardino, Los Ángeles, San Francisco, etc. que se habían fundado durante los siglos XVI y XVII.

Toda esta expansión hacia el Lejano Oeste (Far West) se vio dinamizada por dos hechos muy importantes: el descubrimiento de oro en California (1848) y la culminación de la red ferrocarrilera con la línea transcontinental en 1860 (el primer ferrocarril de vapor se había inaugurado en Baltimore (Maryland), en 1830).

Una red nacional de carreteras y canales, buques de vapor surcaban los ríos, y la Revolución Industrial había llegado a Estados Unidos: la región de Nueva Inglaterra contaba con fábricas de textiles y Pensilvania con fundiciones de hierro.

Para la década de 1850 había fábricas que producían artículos de hule, máquinas de coser, zapatos, ropa, equipos agrícolas, pistolas, relojes, etc.

Guerra con México

Entre las décadas de 1820 y 1830, después de la proclamación de la Doctrina Monroe de expansión territorial hacia el Pacífico, miles de colonos estadounidenses se establecieron en las comunidades anglosajonas de Texas (entonces territorio mexicano).

En aquel momento el gobierno mexicano se encontraba en una mala situación económica al término de una guerra de independencia con España que duro más de una década, y dio la bienvenida a los colonos.

El gobierno mexicano obtuvo fondos vendiéndole tierras a estos colonos que prefirieron mudarse a territorio mexicano en vez de pagar altos precios en Louisiana y otros estados del sur. Estos colonos esperaban, además, que Estados Unidos comprara Texas para proveer de más tierra a sus nuevos ciudadanos.

En 1820 un empresario de Misuri, Moses Austin, había negociado con España para que se le permitiera llevar 300 colonos a Texas.

Stephen Austin, el hijo (conocido como el padre de la República de Texas) siguió estos planes con el nuevo gobierno mexicano, escogiendo colonos que fueran buenos trabajadores y que pudieran ser leales al gobierno mexicano.

El gobierno mexicano, que había abolido la esclavitud, toleró que los colonos trajeran sus esclavos para trabajar las tierras y venderlos a otros colonos pero se listaban como "sirvientes contratados" (indentured servants en inglés).

Problemas con el nuevo gobierno del presidente Antonio López de Santa Anna causaron que los colonos se levantaran en armas y lucharan, con el franco apoyo del "norte", para obtener la independencia, ya que para entonces los colonos anglosajones eran más numerosos que los colonos mexicanos. Después de la guerra (1836), Texas se estableció como una república independiente, pero casi inmediatamente buscó y obtuvo algunos años después su anexión a los Estados Unidos. [1].

En 1846 incursiona en norte de lo que era México y en 1847 Estados Unidos le declara la guerra a México venciéndole y por medio del Tratado de Guadalupe-Hidalgo(1848) apoderase además de los territorios de Alta California y Nuevo Mexico que hoy actualmente conforman los estados de Arizona, California, Nevada, Nuevo México, Utah, y partes de Oregón, Colorado y Wyoming.

La abolición de la esclavitud

Desde su nacimiento, Estados Unidos se convirtió en el más importante comprador de esclavos para satisfacer la demanda de mano de obra en las pesadas labores agrícolas.

La esclavitud se extendió entre los estados sureños que practicaban principalmente la agricultura y a la postre se convirtieron en los estados cesionístas.

La Isla de Gorée, ubicada a unos cuantos kilómetros frente a la costa de Senegal, en el Océano Atlántico, fue el lugar desde donde se organizó el tráfico de esclavos hacia Estados Unidos de América, la que durante los siglos XVII, XVIII y hasta la abolición de la esclavitud, en el siglo XIX, desplazó a más de 20 millones de personas de África.

En 1858, cuando el Senador Douglas buscó la reelección, fue desafiado por Abraham Lincoln y el Partido Republicano (un nuevo partido en contra de la esclavitud, y que nada tenía que ver con el Partido Republicano de Jefferson).

En una serie de debates históricos con Douglas, Lincoln exigió un alto a la expansión de la esclavitud. Estaba dispuesto a tolerarla en los estados del sur, pero al mismo tiempo afirmó que "este gobierno no puede subsistir permanentemente siendo mitad esclavo y mitad libre".

La Guerra Civil en los Estados Unidos (1861-1865)

(...)

La mayoría en los estados sureños y fronterizos votaron contra Lincoln, pero el norte lo apoyó y ganó las elecciones. Unas semanas después, Carolina del Sur decidió mediante votación abandonar la Unión. Pronto se le unieron Misisipi, Florida, Alabama, Georgia, Luisiana, Texas, Virginia, Arkansas, Tennessee y Carolina del Norte. Estos estados se proclamaron nación independiente los Estados Confederados de América y así empezó la Guerra Civil.

La Guerra Civil fue el episodio más traumático de la historia de los Estados Unidos. Las cicatrices no se han cerrado por completo hasta el día de hoy.

Historia de los Estados Unidos (1865-1918)

Con excepción de la compra de Alaska a Rusia en 1867, la expansión territorial de Estados Unidos se había detenido en 1848.

No obstante, alrededor de 1890, al tiempo que muchas naciones europeas expandían sus imperios coloniales, un nuevo espíritu animó la política exterior estadounidense, la cual en gran medida seguía las pautas de Europa septentrional. Los políticos, los directores de periódicos y los misioneros protestantes declararon que la "raza anglosajona" tenía el deber de llevar los beneficios de la civilización occidental a los pueblos de Asia, África y América Latina.

En el punto culminante de este período (1895), Cuba se sublevó contra el colonialismo de España. El ejército español encerró a civiles cubanos en campos de detención donde 200.000 personas murieron de hambre y enfermedades.

Después de la guerra hispano-estadounidense de 1898, Estados Unidos de América se apoderó también de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. En el archipiélago asiático, sostuvo una terrible guerra, conocida como guerra filipino-estadounidense, que asoló el archipiélago asiático.

En abril de 1917 el presidente Woodrow Wilson pidió al Congreso una declaración de guerra; de esta manera los Estados Unidos tomaron parte de la Primera Guerra Mundial. Para Wilson la guerra constituiría una gran cruzada en pro de la paz mundial y la autodeterminación nacional. "El mundo debe convertirse en un lugar seguro para la democracia", declaró Wilson cuando Estados Unidos entró en "la guerra que pondrá fin a todas las guerras".

Cuando se declaró la guerra, el ejército de Estados Unidos era una pequeña fuerza de 200.000 soldados. Millones de hombres tuvieron que ser reclutados, adiestrados, equipados y enviados a Europa a través de un océano infestado de submarinos. Transcurrió un año para que el ejército de Estados Unidos estuviera listo para contribuir de manera significativa al esfuerzo bélico de los aliados.

Historia de los Estados Unidos (1918-1945)

En 1919, Wilson viajó a Europa para redactar el tratado de paz.

Fue acogido por muchedumbres jubilosas en las capitales de los países aliados, pero la bienvenida se agrió cuando las negociaciones comenzaron en Versalles. Pese a las protestas de Wilson, los aliados impusieron sanciones aplastantes a Alemania y se repartieron sus colonias.

Wilson logró establecer la Liga de las Naciones, pero muchos estadounidenses temían que dicha organización mundial arrastrara a Estados Unidos a otra guerra extranjera.

Un grupo de senadores republicanos impuso restricciones al Tratado de Versalles: aceptarían la Liga de Naciones sólo con el entendimiento de que el Congreso, no la Liga, retendría el control de las fuerzas armadas estadounidenses.

Inglaterra y Francia no objetaron esa restricción, pero Wilson porfiadamente se negó a modificar el tratado. El Presidente y el Congreso no lograron superar su desacuerdo respecto a esta cuestión. Estados Unidos nunca ratificó el Tratado de Versalles ni pasó a formar parte de la Liga de Naciones.

La mayoría de los estadounidenses no lamentaron el fracaso del tratado, ya que se habían desilusionado con los resultados de la guerra. Después de 1920, Estados Unidos volvió la mirada hacia adentro y se retiró de los asuntos europeos.

El 24 de octubre de 1929, el denominado "jueves negro", una oleada de ventas de acciones provocada por el pánico arrasó la Bolsa de Valores de Nueva York. Una vez iniciado, el derrumbe en los precios de las acciones y de otros valores no pudo detenerse.

Para 1932, miles de bancos y más de 100.000 sociedades mercantiles habían quebrado.

La producción industrial se redujo a la mitad, el ingreso agrícola decayó en más del 50%, los salarios bajaron un 60%, la inversión nueva se redujo un 90%, y uno de cada cuatro trabajadores estaba desempleado.

En 1933 asume la presidencia, el demócrata Franklin D. Roosevelt, quien salvaría al país de la quiebra económica.

En septiembre de 1939 la Segunda Guerra Mundial estalló en Europa. Roosevelt anunció que Estados Unidos sería neutral, más no indiferente.

En el Extremo Oriente las fuerzas japonesas habían invadido Manchuria (1931), China (1937) e Indochina francesa (julio de 1941). Roosevelt respondió a esta agresión prohibiendo las exportaciones de chatarra, acero y petróleo a Japón y congelando los créditos japoneses en Estados Unidos.

Para noviembre de 1941 los planificadores militares de Estados Unidos se preparaban para un asalto japonés, pero esperaban un ataque al sur, hacia las Indias orientales holandesas (actual Indonesia) ricas en petróleo. En vez de ello, bombarderos japoneses estacionados en un portaaviones atacaron la base naval de Pearl Harbor en Hawai. El sorpresivo ataque hundió o averió ocho barcos de guerra y destruyó casi 200 aviones. Estados Unidos inmediatamente declaró la guerra a Japón. Cuatro días después Alemania e Italia, aliadas de Japón, declararon la guerra a Estados Unidos.

(...)

El 8 de mayo de 1942 la amenaza japonesa contra Australia fue detenida en la batalla del Mar del Coral. En junio la principal flota japonesa, que navegaba rumbo a Hawai, fue rechazada en la batalla de Midway, con una pérdida de cuatro portaaviones.

Los criptógrafos estadounidenses eran expertos en descifrar las claves japonesas, así que los aliados generalmente conocían la disposición de la marina de guerra japonesa.

A lo largo de los tres años siguientes las fuerzas de Estados Unidos avanzaron hacia Japón "saltando entre islas", es decir, tomando algunas islas estratégicas en el Pacífico y pasando por alto otras.

Una fuerza aliada bajo el mando del General Joseph W. Stillwell ayudó a los chinos, y las tropas comandadas por el General Douglas MacArthur regresaron a las Filipinas en octubre de 1944.

La isla de Iwo Jima, en el Pacífico central, cayó en manos de Estados Unidos en marzo, y Okinawa en junio de 1945. Desde estas dos islas los bombarderos B-29 lanzaron ataques devastadores contra ciudades japonesas.

Las fuerzas estadounidenses se prepararon en seguida pare invadir las islas japonesas. Con la esperanza de llevar la guerra a un rápido fin, el Presidente Harry Truman ordenó usar la bomba atómica contra Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto). Japón convino en rendirse el 14 de agosto. Casi 200.000 civiles murieron en los ataques nucleares.

Historia de los Estados Unidos (1945-1964)

Después de la guerra se crearon rápidamente tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, lo que más tarde se conocería como la Guerra Fría.

En la Conferencia de Yalta celebrada en febrero de 1945 Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y el líder soviético Josef Stalin prometieron elecciones libres en todas las naciones liberadas de Europa. Los aliados occidentales restauraron la democracia en Europa occidental y Japón, pero las fuerzas soviéticas impusieron dictaduras comunistas en Europa oriental.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Corea fue dividida en dos estados, Corea del Norte y Corea del Sur, controlados por gobiernos comunistas y pro-occidentales respectivamente a lo largo del paralelo 38. Estos dos estados no tardaron en entrar en guerra, siendo apoyados por las grandes potencias sin reservas.

En este momento, se decide el no usar armas atómicas en conflictos localizados, para evitar las repercusiones que tendría esta acción en la política global. Durante la guerra de Corea, las tropas Estadounidenses entraron en combate directo con las Chinas, que habían acudido a socorrer a la República Democrática Popular de Corea.

Tras tres años de lucha, la guerra quedó en tablas, con las fronteras prácticamente en los mismos lugares de antes de la guerra.

En 1953, Dwight D. Eisenhower, un ex militar es elegido como presidente de los Estados Unidos (...) se destacaría por fomentar e impulsar el uso de la inteligencia y las acciones encubiertas, así como por el desarrollo del avión espía U-2 que tanto aportaría al fin de la guerra fría.

La injerencia estadounidense en Vietnam se remonta al Presidente Truman, quien ya durante la Segunda Guerra Mundial envió ayuda militar a Francia en apoyo al colonialismo francés en Indochina.

Después de retirarse los franceses del sureste de Asia en 1954, el Presidente Eisenhower envió asesores y ayuda estadounidenses para contribuir al establecimiento de un gobierno democrático y pro-occidental en Vietnam del Sur, cosa que se conseguiría en 1956 Instalando al General Diem en el poder.

En 1957 la URSS lanza el primer satélite artificial, llamado Sputnik, causando un gran revuelo en las opiniones públicas mundiales. Estados Unidos tratará de arrebatar el liderazgo obtenido a la Unión Soviética con este éxito, formando en 1958 la NASA.

En 1959, Fidel Castro se alza como líder de una Revolución que llevará en poco tiempo a Cuba a convertirse en el primer gobierno comunista del hemisferio occidental. El Presidente Einsenhower no iba a permitir la creación de un estado comunista a 150 km de las costas americanas, de modo que la CIA comenzó a planear una operación para derrotar a Castro.

En 1960, las relaciones entre Estados Unidos y la URSS empeoran aún más si cabe al ser derribado un avión espía U-2 Estadounidense que sobrevolaba el espacio aéreo soviético. Este incidente echó la conferencia de París, acabando de momento, con las iniciativas encaminadas a lo que años más tarde se conocería como distensión.

En el año siguiente, 1961, John F. Kennedy es elegido presidente. Su elección despierta aún hoy grandes pasiones, al ser el presidente más joven de la historia de los Estados Unidos, y el único Católico. El mismo año de su elección, Kennedy se enfrentará a las crisis de Bahía de Cochinos y de Berlín.

Kennedy había heredado del anterior presidente un plan de la CIA para derrocar al gobierno de Fidel Castro, que consistía en organizar y dar apoyo a grupos de exiliados cubanos, esperando que si se producía una invasión, el pueblo de las ciudades cubanas se alzaría contra su dictador.

Los miedos de Kennedy a la respuesta soviética, hicieron que la operación fuese de bastante menor que lo previsto inicialmente, por lo que el 15 de abril de 1961, el grupo de exiliados cubanos fracasó en su intento de tomar Bahía de Cochinos, saliendo Fidel Castro muy reforzado tanto en su propio país como ante la opinión pública mundial.

La gran corriente migratoria que se había establecido huyendo de Alemania Oriental hacia la República Federal de Alemania decidió a las autoridades orientales a construir un muro de separación entre ambos sectores de la ciudad en agosto de 1961.

El incidente del Checkpoint Charlie en que tanques Estadounidenses y Soviéticos se encontraron frente a frente, hizo saltar las alarmas cuando los soviéticos amenazaron con defenderse con armas atómicas.

También en 1961 los primeros asesores e instructores militares Estaodunidenses (un total de 900) aterrizan en Saigón, capital de Vietnam del Sur.

Tras la fracasada operación de Bahía de Cochinos, el régimen cubano se sentía muy vulnerable frente al gigante estadounidense, de modo que buscó ayuda militar en la URSS. Esta respondió instalando en octubre de 1962 baterías de misiles balísticos en Cuba, capaces de alcanzar en pocos minutos las principales ciudades estadounidenses.

Así comenzaría la Crisis de los misiles, el episodio de la Guerra Fría en que ésta estuvo más cerca que nunca en convertirse en "caliente".

Tras la crisis de los misiles cubanos, se instaura el Teléfono Rojo por el cual se establecía un enlace de comunicación directo entre Washington y Moscú para evitar situaciones similares en un futuro.

El 22 de noviembre de 1963, durante un desfile en Dallas John Fitzgerald Kennedy es asesinado, supuestamente por Lee Harvey Oswald, aunque la duda sobre la autoría ha seguido en ciertos círculos hasta el día de hoy.

Historia de los Estados Unidos (1964-1980)

(...)

Luego del asesinato del Presidente Kennedy, el Presidente Johnson se enfrentó a fuertes desafíos por parte de dos demócratas opuestos a la guerra de Vietnam: los senadores Eugene McCarthy y Robert F. Kennedy, este último hermano del Presidente John F. Kennedy.

El 31 de mayo de 1968, en vista de una humillante derrota en las encuestas de opinión pública y de la incesante prolongación del conflicto en Vietnam, Johnson se retiró de la contienda presidencial y ofreció negociar el fin de la guerra.

En 1968, tras la renuncia de Johnson a las aspiraciones de su reelección, el partido Demócrata depositó todas sus esperanzas en el carismático senador Robert F. Kennedy, que se presentó como candidato y tenía inmejorables posibilidades de llegar a la Casa Blanca por encima de los demás precandidatos de su propio partido político e incluso su presunto rival republicano Richard Nixon.

Poco después de celebrar el triunfo de las elecciones primarias de California que lo aseguraba su nominación por los demócratas, Robert F. Kennedy sufrió un atentado perpetrado por un inmigrante palestino, Shiran Shiran que lo hizo caer mortalmente herido en un hotel de Los Angeles y muere al día siguiente, el 6 de junio de 1968.

Al menos por ahora no se sabe quien estuvo detrás del asesino y se supone que hubo un complot organizado por la mafia que utilizó a ese hombre árabe para cumplir esa oscura misión.

El 20 de Julio de 1969, el programa espacial de los Estados Unidos logra un gran éxito técnico y propagandistico al conseguir mandar un astronauta estadounidense a la luna y traerlo de vuelta sano y salvo a la Tierra.

Después de la Guerra de Vietnam y del escándalo Watergate, muchos estadounidenses se habían desilusionado de los hombres que los gobernaban y les habían perdido la confianza. Gerald Ford, el presidente republicano que ascendió al poder tras la renuncia de Richard Nixon, hizo mucho para restaurar la confianza de los ciudadanos, aunque algunos votantes nunca le perdonaron que hubiera indultado a su ex jefe, Richard Nixon.

Historia contemporánea de los Estados Unidos (1980-presente)

(...)

En agosto de 1990 Iraq invadió a Kuwait. El Presidente George H. W. Bush exigió la retirada inmediata, ya que altos funcionarios del gobierno tenían relaciones económicas con empresas petroleras de Kuwait y organizó una coalición militar y política con fuerzas militares de Asia, Europa, África, y Medio Oriente. Seguido de la formación de un gobierno democrático impuesto en el régimen Kuwaiti en días previos para justificar la guerra ante la visión mundial. La campaña aérea encabezada por Estados Unidos duró un mes. Los aliados lograron su objetivo militar, pero permitieron que Saddam Hussein se mantuviera en el poder.

En la mañana del 11 de septiembre de 2001, dos de los cuatro aviones secuestrados por Al-Qaida impactaron en las dos torres del World Trade Center en Nueva York, el tercero en el Pentágono, causando la muerte a más de 3.000 personas, convirtiéndose en el peor atentado terrorista en la historia estadounidense.

Tras esto, Estados Unidos declaró su lucha contra el terrorismo, iniciando una invasión a Afganistán con el propósito de derrocar el régimen talibán y sus conexiones terroristas, lográndolo en menos de un mes iniciado el conflicto. Más tarde, argumentando la existencia de armas de destrucción masiva -las cuales hasta la fecha no han sido encontradas- comenzó una invasión a Irak. A pocas semanas de comenzar la acción militar en Iraq, Saddam Hussein que en ese momento ejercía como jefe de estado, escapó y se escondió en la zona montañosa del sur iraquí.

Posteriormente fue encontrado en una pequeña cueva excavada en el suelo de donde fue rescatado enfermo y hecho prisionero, siendo juzgado por su actuación represiva (y hasta ejecuciones masivas) ante la propia población de Irak, especialmente, por motivos religiosos y políticos.

Saddam Hussein fue ejecutado la madrugada del 30 de diciembre 2006.

Las victorias en Afganistán e Irak fueron logradas gracias a la superioridad tecnológica y militar estadounidense. Actualmente, la ocupación en esos países se encuentra jaqueada por la insurgencia y un profundo rechazo de la población hacia el ejército estadounidense, objeto de denuncias, probadas a través de videos que muestran torturas a ciudadanos iraquíes, por violación de los derechos humanos.

Debido, parcialmente, a ello, en las elecciones legislativas de 2006 el presidente Republicano Bush perdió el control de la cámara de Representantes frente al partido Demócrata.

Fuentes

Political institutions History
Departamento de Estado de los Estados Unidos
Historia Estados Unidos

Definición de Estados Unidos de América


Tomado de:


De Wikipedia, la enciclopedia libre.

United States of America
Estados Unidos de América


Lema:

(Desde 1789) E Pluribus Unum (latín: ‘De muchos, uno’)

(Desde 1956) In God We Trust (inglés: ‘En Dios confiamos’)

Himno nacional: The Star-Spangled Banner

Capital: Washington, DC

• Población: 553.523 (2004)
• Coordenadas: 38°53′ N 77°02′ O

Ciudad más poblada: Nueva York

Idiomas oficiales: No hay, de facto el inglés, el español es el segundo más común. El inglés, español, francés y el hawaiano son reconocidos oficialmente por varios Estados.

Forma de gobierno: República Federal Democrática

Presidente: George Walker Bush

Vicepresidente: Dick Cheney

Independencia:

• Declarada: 4 de julio de 1776
• Reconocida (de Reino Unido): 3 de septiembre de 1783

Superficie (Puesto 3º)

• Total: 9.631.418 km2
• % agua: 2,198%

Fronteras: 12.219 km

Población (Puesto 3º):

• Total: 302.688.000 (2007 est.)[1]
• Densidad: 31 hab/km2


PIB (nominal. Puesto 1 (por detrás de la Unión Europea con 15.849.154) (2007)º

• Total (2007): US$ 13.770.309 mil
• PIB per cápita: US$ 45.490(2007)(11º)

PIB (PPA): Puesto 1º

• Total (2007: US$ 13.675.129 mil
• PIB per cápita: US$ 45.176 (2007(8º)

IDH (2005): 0,951 (12º) – Alto

Moneda Dólar estadounidense: ($, USD)

Gentilicio: Estadounidense

(...)

Dominio Internet: .us

Prefijo telefónico: +1

Prefijo radiofónico: WAA-WZZ

Siglas país para aviones: N

Siglas país para automóviles: USA

Código: ISO 840 / USA / US

Miembro de: ONU, OTAN, OEA, APEC, OCDE, OSCE, TLCAN, G-8

Estados Unidos de América es un país situado casi en su totalidad en América del Norte, comprendiendo también un estado en Oceanía.

Está conformado por 50 estados y un distrito federal. También tiene varios territorios dependientes ubicados en las Antillas y en Oceanía.

Su forma de gobierno es la de una república presidencialista y federal.

En América del Norte estan localizados cuarenta y nueve estados, de los cuales, cuarenta y ocho están en la región entre Canadá y México.

A estos estados se les llama, más o menos formalmente, los Estados Unidos continentales o contiguos y, en ocasiones, los 48 inferiores.

Alaska está en la zona noroeste de América del Norte, separada de los otros estados por el territorio canadiense de Columbia Británica.

El archipiélago polinesio de Hawái, el estado número 50, se ubica en el Océano Pacífico. La capital federal, Washington, se sitúa en el Distrito de Columbia, entre los estados de Maryland al norte y Virginia al sur.

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Tabla de contenidos

1 Nombre
2 Historia
2.1 Independencia y expansión
2.2 Guerra Civil e industrialización
2.3 Primera Guerra Mundial, Gran Depresión, y Segunda Guerra Mundial
2.4 Superpotencia
3 Gobierno y política
3.1 Sistema Constitucional
3.2 Política exterior
4 Organización político-administrativa
5 Geografía
6 Economía
7 Demografía
7.1 Evolución
8 Cultura
8.1 Idiomas
8.2 Religión
8.3 Deportes
9 Referencias
10 Enlaces externos

Nombre

El nombre Estados Unidos de América fue propuesto por Thomas Paine y se usó oficialmente por primera vez en la Declaración de Independencia, adoptada el 4 de julio de 1776.

Se suele decir de forma abreviada Estados Unidos. En ocasiones se le llama incorrectamente Estados Unidos de Norteamérica, derivando en una confusión en su gentilicio.

En español, no es aceptable el empleo de Norteamérica como forma abreviada del nombre de este país, ya que hay otras naciones que comparten el subcontinente norteamericano. De modo análogo, tampoco debe emplearse América para referirse en exclusiva a los Estados Unidos, aun cuando sea una costumbre muy extendida entre los anglohablantes emplear el nombre del continente como forma abreviada del nombre de la nación.

Al escribir, se suele utilizar la abreviatura EE. UU. (obligatoriamente con espacio intermedio y puntos por ser una abreviatura y no una sigla) y, en menor medida, la sigla EUA. En español es totalmente incorrecto, aunque frecuente, el uso de la sigla inglesa USA.[2]

Historia

(...)

Independencia y expansión

(...)

La fecha oficial de la fundación de los Estados Unidos es el 4 de julio de 1776, cuando el Segundo Congreso Continental, representando a las 13 colonias británicas secesionistas, firmó la Declaración de Independencia.

Sin embargo, la estructura del gobierno sufrió un gran cambio en 1788 cuando los Artículos de la Confederación fueron sustituidos por la Constitución de los Estados Unidos.

La fecha en la que cada estado adoptó la Constitución se tiende a tomar como la fecha en que se fundó la Unión propiamente dicha.

La ciudad de Nueva York fue la capital federal por un año, antes de que el gobierno se trasladó a Filadelfia.

En 1791, los estados ratificaron la Carta de Derechos, diez enmiendas a la Constitución federal que prohíben la restricción de las libertades personales y garantizan una serie de protecciones legales.

Los estados del Norte abolieron la esclavitud entre 1780 y 1804, dejando a los esclavistas de los estados del Sur como defensores de la "peculiar institución".

En 1800, el gobierno federal trasladó a la recién fundada Washington, DC.

En su afán por ampliar su territorio hacia el oeste, el estado comenzó un ciclo de guerras indias que se extendío hasta finales del siglo XIX, despojando a los nativos americanos de sus tierras.

La Compra de Louisiana francesa prácticamente duplicó el tamaño de la nación.

La guerra de 1812, contra Gran Bretaña que se definio en un empate, ayudo al fortalecimiento del nacionalismo estadounidense.

El concepto de Destino Manifiesto se popularizó durante este tiempo.

El Tratado de Oregón 1846 con Gran Bretaña llevó a los Estados Unidos a tomar el control de la actual América del Noroeste.

La intervención estadounidense en México de 1848 tuvo como resultado la cesión de California y gran parte de la actual América Suroeste.

La Fiebre del Oro de California de 1848-1849 impulso aún más la migración occidental.

En medio siglo, hasta 40 millones de búfalos, fueron sacrificados para las pieles y la carne y para facilitar la propagación de los ferrocarriles. La pérdida de estos animales, un recurso económico fundamental para los indios de las llanuras, fue un golpe existencial para las culturas nativas.

Guerra Civil e industrialización

(...)

Las tensiones entre estados pro-esclavistas y los abolicionistas, junto al aumento de los desacuerdos en la relación entre el gobierno federal y los estatales provocó conflictos violentos en la expansión de la esclavitud en los nuevos estados.

Abraham Lincoln, candidato del Partido Republicano y un gran abolicionista, fue elegido presidente en 1860.

Antes de que tomase posesión de su cargo, los siete estados esclavistas declararon su secesión de los Estados Unidos, formando los Estados Confederados de América.

El gobierno federal arguyó que la secesión era ilegal, y pronto se produjo el ataque por parte de los secesionistas a Fort Sumter, iniciándose así la Guerra Civil Estadounidense.

Tras la victoria de la Unión en 1865, se añadieron tres enmiendas a la constitución para garantizar la libertad de los casi cuatro millones de afroamericanos que habían sido esclavos, convirtiéndolos en ciudadanos y dándoles el derecho de voto. La guerra y su resolución dio lugar a un aumento sustancial de las competencias del gobierno federal.

Tras la guerra tuvo lugar el asesinato del Presidente Lincoln, durante la época conocida como la Reconstrucción en la cual se desarrollaron políticas encaminadas a la reintegración y la reconstrucción de los estados sureños garantizando al mismo tiempo los derechos de los nuevos esclavos liberados.

Las controvertidas elecciones presidenciales de 1876 se resolvieron mediante el Compromiso de 1877, por el cual los demócratas sureños reconocieron como presidente a Rutherford B. Hayes a cambio de que éste retirara las tropas que aún permanecían desplegadas en Louisiana, Carolina del Sur y Florida.

A partir de 1876 empiezan a aplicarse las llamadas leyes de Jim Crow, cuya filosofía perduraría hasta 1965 en algunos casos y mediante las cuales se aplicaba la filosofía "iguales pero separados" a la convivencia entre negros y blancos.

En el Norte, la urbanización sin precedentes y una afluencia de inmigrantes aceleró la industrialización del país.

La ola de la inmigración, que duró hasta 1929, proporcionó mano de obra para los negocios de los Estados Unidos, transformado a su cultura.

Alta protección arancelaria, la creación de infraestructuras nacionales, y los nuevos reglamentos bancarios alentó el crecimiento industrial.

En 1867 se produce la compra de Alaska a Rusia, completando la expansión continental del país.

La Masacre de Wounded Knee en 1890 fue el último gran conflicto armado contra los nativos indios americanos.

En 1893, la monarquía indígena en el Pacífico Reino de Hawái fue derrocado en un golpe de estado liderado por los residentes de América. El archipiélago fue anexado a los Estados Unidos en 1898.

La victoria en la Guerra Hispano-Estadounidense ese mismo año, demostró que los Estados Unidos era una potencia mundial y dio lugar a la anexión de Puerto Rico y las Filipinas.

Filipinas accedió a la independencia en 1956; Puerto Rico sigue siendo un Estado libre asociado de los Estados Unidos.

Después de 1898, tras la Guerra Hispano-Estadounidense Estados Unidos fue adquiriendo paulatinamente una cada vez mayor influencia en el mundo.

Primera Guerra Mundial, Gran Depresión, y Segunda Guerra Mundial

(...)

Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, los Estados Unidos se mantuvo neutral. Los estadounidenses se solidarizón con los británicos y franceses, a pesar de que muchos ciudadanos, sobre todo los originarios de Irlanda y Alemania, se opusieron a la intervención.[3]

En 1917, los Estados Unidos se sumaron a los aliados, contribuyendo a la derrota de las Potencias Centrales.

Reacio a participar en asuntos europeos, el Senado no ratifico el Tratado de Versalles, que estableció la Liga de las Naciones.

El país aplico una política de unilateralismo, que rayaba en el aislacionismo.[4]

En 1920, el movimiento de los derechos de la mujer ganó la aprobación de una enmienda constitucional para otorgar a las mujeres el sufragio.

En parte debido a su servicio en la guerra, los americanos nativos obtubierón la ciudadanía de los Estados Unidos en la Ley de ciudadanía india de 1924.

Durante la mayor parte de la década de 1920, los Estados Unidos gozan de un período de prosperidad disminuyendo el desequilibrio mientras crecian las ganancias de las granjas industriales.

Un aumento de la deuda y un mercado de valores inflados culminó en la caída de 1929 que desencadenó la Gran Depresión.

Después de su elección como presidente en 1932, Franklin D. Roosevelt respondió con el New Deal, una serie de políticas de aumento de la intervención del gobierno en la economía.

La Dust Bowl de mediados de los años 1930 dejo varias comunidades de agricultores empobrecidos y estimulado una nueva ola de migración occidental.

La nación se recupero de la depresión económica, hasta la movilización industrial estimuladada por su entrada en la Segunda Guerra Mundial.

Los Estados Unidos, oficialmente neutral durante las primeras etapas de la guerra, inició el suministro de material a los aliados en marzo de 1941 a través del Programa de Préstamo y Arriendo.

El 7 de diciembre de 1941, los Estados Unidos se unieron a los Aliados contra las Potencias del Eje después de un ataque japones a Pearl Harbor.

La Segunda Guerra Mundial impulsó la economía mediante el suministro de capital de inversión y puestos de trabajo, mientras que muchas mujeres en el mercado laboral.

Entre los principales combatientes, los Estados Unidos es la única nación que se enriqueció a causa de la guerra.[5]

Las conferencias en Bretton Woods y Yalta y esbozarón un nuevo sistema de las organizaciones internacionales colocando a los Estados Unidos y Unión Soviética en el centro de los asuntos mundiales.

Cuando llego el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa, una conferencia internacional 1945 celebrada en San Francisco producjo la Carta de las Naciones Unidas, que entro en vigor después de la guerra.[6]

Los Estados Unidos, después de haber desarrollado la primera de las armas nucleares, la utilizó en las ciudades japonesas de Hiroshima Y Nagasaki en agosto. Japón se rindió el 2 de septiembre, poniendo fin a la guerra.[7]

Superpotencia

(...)

Los Estados Unidos participo en la guerra del Vietnam, donde finalmente después de una sangrienta lucha, que causó gran numero de bajas en ambos bandos, los Estados Unidos fueron derrotados. Esta guerra es considerada el hecho más triste de la historia de este país.

La influencia estadounidense en aspectos tales como la economía, la ciencia, tecnología, y la cultura creció a nuevos niveles.

A causa de la guerra fría y el enfrentamiento político, ideológico y social que produjo con los países socialistas, particularmente la Unión Soviética, el papel de los asuntos militares e internacionales creció en la política de esa época.

También en esa época tuvieron lugar eventos importantes, como el Movimiento por Derechos Civiles en los años 1950 y 60, y el alunizaje de Apollo XI en 1969.

Con el desplome de la Unión Soviética en 1991, los Estados Unidos pasaron a ser la única superpotencia del mundo.

Los Atentados del 11 de septiembre de 2001 quebraron todas esperanzas por un nuevo milenio apacible, y fueron la justificación por la invasión de Afganistán de 2001 y la Guerra contra el terrorismo.

La amenaza del terrorismo ha llegado a ser una gran fuerza en la política del país, y en 2003, formó en gran parte la justificación, junto a la luego no confirmada posesión de armas nucleares por la Invasión de Iraq.

El asunto dominante de la política actual sigue siendo la lucha entre las necesidades por la seguridad nacional y el mantenimiento del espionaje interno en la población a través de la controvertida ley "Patriot Act".

El gobierno estadounidense a pesar de tener una potente economía mundial es criticado por la guerra de Irak, causante de numerosas pérdidas.

Gobierno y política

(...)

Estados Unidos es una república constitucional, presidencial y federal. Su gobierno tiene unos poderes limitados enumerados en la Constitución de los Estados Unidos. Su forma de gobierno es conocida como democracia presidencialista porque hay un presidente. La elección del presidente es indirecta a través de compromisarios o grandes electores.

(...)

Los poderes del presidente alcanzan no sólo la jefatura del Estado, sino también el poder ejecutivo y la capacidad de veto de algunas decisiones del poder legislativo.

Hay tres niveles del gobierno: el nivel federal, el nivel estatal, y el nivel local.

Los líderes de estas administraciones territoriales son elegidos por votantes por sufragio universal o designados por otros oficiales elegidos.

Casi todos los oficios se deciden por una pluralidad de votos para un candidato.

Los candidatos ganan las elecciones, no los partidos políticos, cuya influencia y organización es menor que en otros sistemas democráticos como los de Europa.

Todos los estadounidenses tienen derecho al voto a partir de los 18 años.

Existen límites en el derecho de voto para quienes están en prisión por cometer crímenes que lleven aparejada como pena accesoria la restricción del voto; en algunos estados la legislación penal y penitenciaria restringe el derecho de voto aún a pesar de haber cumplido la condena y los residentes de las dependencias y del distrito federal están representados sólo con un delegado al Congreso que no vota. Para ejercer el derecho a voto hay que inscribirse en un registro de votantes.

El país está integrado por 50 estados autónomos en su régimen interno.

Los principales partidos políticos son el Partido Republicano y el Partido Demócrata, que dominan la escena política por lo que algunos consideran el sistema de este país como una democracia bipartidista.

Otros partidos de menor importancia son el Partido de la Reforma y el Partido Verde. Sin embargo prácticamente no tienen representatividad en virtud de que el partido Demócrata y el Republicano tienen más del 95% de la representación territorial.

Sistema Constitucional

De acuerdo con la Constitución, el gobierno federal está dividido en tres poderes, cada uno elegido de manera distinta, cada uno capaz de supervisar y regular a los otros.

El poder ejecutivo está encabezado por el Presidente quien, junto con el Vicepresidente, es elegido en elecciones nacionales cada cuatro años (en años divisibles por cuatro).

El proceso de elección de un presidente de Estados Unidos es único.

Los estadounidenses votan por planillas de electores presidenciales que igualan en número a los senadores y representantes que los Estados tienen en el Congreso (un total de 535 personas).

En cada estado, el candidato con mayor número de votos gana todos los votos electorales de ese estado.

El candidato presidencial necesita 270 votos electorales para ser elegido: si ningún candidato obtiene mayoría, la Cámara de Representantes toma la decisión.

(En todas las otras elecciones locales y estatales, los electores votan directamente por el candidato o el referéndum presentado en la boleta electoral de que se trate).

Cualquier ciudadano por nacimiento, de 35 años o más, puede ser elegido para este cargo.

El presidente propone proyectos de ley al Congreso, hace cumplir las leyes federales, es comandante en jefe de las fuerzas armadas, y con la aprobación del Senado, formula tratados y designa a los jueces federales, los embajadores y otros miembros de las secretarías del ejecutivo (los ministerios de Estado, Defensa, Comercio, Justicia, etc.).

Cada titular de una secretaría recibe el nombre de secretario y todos ellos forman un consejo llamado gabinete.

El vicepresidente, elegido del mismo partido político del presidente, actúa como presidente del Senado y en el caso de muerte o de incapacidad del presidente asume la presidencia hasta terminar el período.

El poder legislativo se compone de dos cámaras: el Senado y la Cámara de Representantes.

Los 435 escaños de la Cámara de Representantes se distribuyen en base a la población, aunque todos los estados tienen por lo menos un representante.

Cada estado elige dos miembros de los 100 que integran el Senado: el período de gestión de un senador es de seis años.

Congreso de Estados Unidos

Ambas cámaras deben aprobar un proyecto de ley para que éste se convierta en ley, pero el presidente puede vetarlo o negarse a firmarlo. En ese caso, el Congreso reconsidera el proyecto de ley.

Si dos terceras partes de los miembros de ambas cámaras lo aprueban, el proyecto de ley se convierte en ley, aun sin la firma del presidente.

El poder judicial está compuesto por los tribunales federales de distrito (al menos uno en cada estado), 11 tribunales federales de apelación, y la Corte Suprema.

Los jueces federales son nombrados por el presidente con la aprobación del Senado; para minimizar las influencias políticas, los nombramientos son de por vida.

Los tribunales federales deciden casos relacionados con la ley federal, conflictos entre estados o entre ciudadanos de distintos estados. Un estadounidense que sienta que ha sido sentenciado bajo una ley injusta, puede apelar y llevar su caso hasta la Corte Suprema, la cual puede decidir que la ley es inconstitucional. En ese caso la ley queda anulada.

Para enmendar la Constitución, la enmienda propuesta debe ser aprobada en el Congreso por una mayoría de dos terceras partes de cada cámara, y a la votación deben asistir al menos tres cuartas partes de los estados.

En más de 195 años, la Constitución ha sido enmendada en 27 ocasiones. Las primeras 10 enmiendas (la Declaración de Derechos) garantizan las libertades individuales: de religión, de reunión, de expresión, el derecho a un juicio justo, el respeto a la vivienda de cada uno. Las enmiendas posteriores narran la lucha de Estados Unidos por la igualdad la justicia para todo su pueblo.

Estas enmiendas han abolido la esclavitud, prohíben cualquier negación de derechos debido a la raza, otorgan el voto a la mujer y los ciudadanos del Distrito de Columbia, y permiten a los ciudadanos votar a los 18 años.

Política exterior

(...)

Como miembro de la ONU, los Estados Unidos contribuyen a su financiación con el 22,5% de los presupuestos anuales (2006).[8]

En materia de los derechos humanos, respecto a la pertenecía en los siete organismos de Carta Internacional de Derechos Humanos, que incluyen al Comité de Derechos Humanos (HRC) Estados Unidos no tiene firmado ni ratificados el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (CCPR-OP1), ni el Segundo Protocolo Facultativo destinado a abolir la pena de muerte (CCPR-OP2-DP), ni el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW-OP) y ni la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (MWC).[9]

No tiene ratificados (si firmados, pero no forma parte de los organismos o herramientas) el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CESCR), ni la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), ni la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC), ni el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niños relativo a la participación en los conflictos armados (CRC-OP-AC) y el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niños relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía (CRC-OP-SC).[9]

Además, en la firma y ratificación de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes] (CAT), Estados Unidos ha reconocido la competencia de recibir y procesar comunicaciones individuales por parte del Comité para la Eliminación de Discriminación Racial.[9]

Tampoco ha firmado ni ratificado (como Rusia, China, India, Israel, Chile, Cuba e Iraq) El Estatuto de la Corte Penal Internacional.

El asunto es polémico ya que, en agosto de 2002, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la American Service members Protection Act (Ley para la protección de personal de servicios exteriores estadounidense o (ASPA) con el claro objetivo de debilitar a la Corte.

Sin embargo, las críticas internacionales a estas medidas la han dejado casi sin efecto.

Organización político-administrativa

(...)

Estados Unidos es una federación de 50 estados, más algunas otras entidades dependientes, con una extensión total cercana a los diez millones de kilómetros cuadrados.

Los estados se distribuyen casi totalmente en el continente de América del Norte, salvo Hawái, que geográficamente hablando se encuentra en Oceanía. La ciudad de Washington, en el Distrito de Columbia es la sede del gobierno federal.

Adicionalmente los Estados Unidos disponen de dependencias que incluyen a estados libres asociados a los Estados Unidos o demás territorios no incorporados.

No se consideran parte del país, pero al no tener representación diplomática, moneda, ni defensa propias, no se tratan tampoco de estados independientes.

Los puertorriqueños son legalmente ciudadanos estadounidenses, pero no pueden, por ejemplo, elegir el presidente de la república mientras residan en la isla. Estados Unidos no las considera colonias, aunque así figuran en la Carta de Descolonización de la ONU.

Geografía

(...)

La geografía del área continental es accidentada en la zona occidental, donde están situadas las Montañas Rocosas. En la zona noreste se encuentran los Montes Apalaches y en la región suroeste comienza la Sierra Madre mexicana.

Al norte, los estados continentales comparten frontera con Canadá, y Alaska, con el Océano Glacial Ártico; al Sur limitan con México y el Golfo de México; al Este se encuentra el Océano Atlántico, y al Oeste, el Océano Pacífico.

Economía

(...)

Los Estados Unidos tienen una economía mixta capitalista, que es alimentada por abundantes recursos naturales, una infraestructura desarrollada, y una alta productividad.

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el PIB los Estados Unidos es de más de $ 13 billones y constituye más del 25,5% del producto bruto mundial a tipos de cambio del mercado y más del 19% del producto bruto mundial en paridad de poder adquisitivo (PPA).[10]

Es el PIB nacional más grande en el mundo, siendo inferior al PIB combinado de la Unión Europea y a su PPA en 2006.[11]

Los Estados Unidos ocupan el undécimo lugar en la lista de países por PIB nominal per cápita y el octavo en la de países por PIB a valores de PPA per cápita.

Los Estados Unidos es el mayor importador de bienes y tercer mayor exportador. Canadá, México, China, Japón y Alemania son sus principales socios comerciales.[12]

El principal producto de exportación es la maquinaria eléctrica, mientras que los vehículos constituyen la principal importación.[13]

La deuda nacional es el más grande del mundo; equivaliendo en 2005 al 23% del total mundial.[14] Como porcentaje del PIB, la deuda de los Estados Unidos ocupa el trigésimo lugar entre los 120 países sobre los cuales se dispone de datos.[15]

(...)

Estados Unidos tiene ricos recursos minerales con extensos yacimientos de oro, petróleo, carbón, y uranio. Las industrias agrícolas son los principales productores del país de maíz, trigo, azúcar, y tabaco, entre otros productores. El sector manufacturero produce, entre otras cosas, automóviles, aviones, armamento y electrónicos. La industria más grande es ahora el sector servicios en cual trabajan unos tres cuartos de los residentes. La actividad económica varía bastante en las diferentes regiones del país.

Varios países han enlazado su moneda con el dólar estadounidense (como la República Popular China), y otros lo han adoptado como su propia moneda, como Panamá, Ecuador y El Salvador, por ejemplo, lo cual ha fortalecido a una economía que actualmente es cada vez más vulnerable.

En 2003, los Estados Unidos figuraron como el tercero de los destinos turísticos más visitados; sus 40,4 millones de visitantes son menos que los 75 millones de Francia y los 52,5 millones de España.

Demografía

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Distribución territorial de la población.

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El 17 de octubre de 2006, la Oficina de Censos de los Estados Unidos estimaba a la población del país en 300.000.000.[16] Esta cifra incluyó a 12 millones inmigrantes ilegales.[17]

Los Estados Unidos estan compuestos étnicamente por un (:)

(*) 74,7% (224,1 millones) de blancos,

(*) 12,1% (36,3 millones) afroamericanos,

(*) 4,3% (12,9 millones) asiáticos y

(*) 0,8% (2,4 millones) de amerindios.

(*) Personas de otras razas constituyen el 6,0% (18 millones) y otras con dos o más razas constituyen el 1,9% (5,7 millones).[18]

Otra estadística muestra a las personas blancas europeas o descendientes de europeos, constituyendo el 66,8% (200,4 millones) de la población total, mientras que la población latina de cualquier raza forman el 14,5% (43,5 millones) de la población total.

La esperanza media de vida al nacer en Estados Unidos es de 77,1 años (80 años las mujeres y 74,4 años los hombres).

En 2003 la población menor de 5 años representaba un 6,8% (19.769 millones) del total frente al 12,4% (35.919 millones) de los mayores de 64 años. La mayoría de la población es femenina. Según el censo de 2000 representaban el 50,9% (143,5 millones) del total, 16 millones más que en la década anterior.

Las mujeres que tienen 85 años o más superan en número a los hombres (3,0 millones de mujeres en comparación a los 1,2 millones de varones). En cambio, la población de menos de 18 años es de 37 millones de hombres y 35,1 millones de mujeres.

En 2000, la población masculina es mayor que la femenina hasta el grupo de edad de los 30-34 años, aunque a partir del grupo de edad de los 35-39 años las mujeres superan a los hombres. Aunque donde las diferencias son más notorias es en los mayores de 65 años. Hay más mujeres que hombres y la diferencia es de 6 millones de personas (20,7 millones en comparación a los 14,3 millones de hombres).

Nueva York, la ciudad más poblada de EUA.

La densidad de población en Estados Unidos era de 32 habitantes por kilómetro cuadrado en 2004.

La mayor densidad de población se encuentra en el noreste de los Estados Unidos, entre los Grandes Lagos y el océano Atlántico. Allí están ubicadas varias de las ciudades estadounidenses más grandes, como Nueva York, Chicago o Filadelfia. Ésta es el área más antigua donde se establecieron las primeras colonias inglesas a partir de las cuales se formaron los Estados Unidos. Otra gran concentración de la población se encuentra en la costa oeste, en el estado de California, donde se encuentran ciudades como Los Ángeles, San Francisco y San Diego.

Los Ángeles, la ciudad con más habitantes hispanohablantes en Estados Unidos.

Según el censo de los Estados Unidos del 2000, la población se distribuía de la siguiente forma: 54 millones de personas en el noreste (19%), 64 millones en los estados centrales del norte (22,9%), 100 millones en el sur (35,6%) y 63 millones en el oeste (22,5%). La mitad de la población estadounidense vivía en zonas suburbanas.

Casi una tercera parte de los estadounidenses (29,9%) vivía en zonas metropolitanas con más de 5 millones de residentes a finales del siglo XX.

El mayor incremento de población en los últimos años ha ocurrido en los estados de California, Texas y Florida.

Evolución

Población de Estados Unidos, de 1790 a 2000.

La población estadounidense se ha cuadruplicado en un siglo. De los 76 millones de habitantes que vivían en 1900 se ha pasado a la cifra de 300 millones de habitantes en el año 2006, según la Oficina del Censo de los Estados Unidos el país tiene un crecimiento anual de la población del 0,92%.

Durante el siglo XX la inmigración fue de más de 40 millones de personas. En el 2004 la tasa de inmigración neta estimada era de 4,4 emigrantes por cada 1.000 personas. En el mismo período, nacieron 330 millones de bebes. En 2002 la tasa de fertilidad fue de 64,8 nacimientos por 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años. Asimismo, el 34% de total de nacimientos procedían de madres solteras.

Alrededor de 165 millones de personas murieron en el siglo XX. En 2002 se registraron 2.443.387 defunciones que representaron una tasa de mortalidad de 8,5 fallecidos por cada 1.000 habitantes.

Las dos principales causas de muerte fueron las enfermedades del corazón (28,5%) y el cáncer (22,8%) las cuales representaron el 51,3% del total de muertes en ese año.

A principios del siglo XX, la población estadounidense estaba en una media de edad de 23 años, lo que hacía que se considerase como un país joven. En la actualidad, la media se sitúa en los 35,3 años, la más alta de todos los tiempos.

La pirámide de edad de la población estadounidense ha tomado una forma más rectangular, es decir, más estable, en 2000 que en 1900 cuando ésta era en su totalidad progresiva. Las proporciones no empiezan a decaer en cada grupo de edad hasta después de las edades de 35-39 años (que corresponde esencialmente a la gente que nació entre 1960 y 1964). Algunas variaciones en la pirámide ocurren en el rango de edades de 20 a 29 años, donde se observa un entrada en ésta. Esto es consecuencia de los pocos nacimientos que se dieron lugar en los setenta debido, seguramente, a la aparición de la píldora anticonceptiva.

Durante este siglo, la población de más de 65 años se ha multiplicado por diez.

En 1900 eran 3,1 millones y en 2000 fueron 35,0 millones de personas. En la actualidad son 37 millones. Asimismo, se producirá un rápido crecimiento de la población mayor de 64 años en 2011, cuando la primera generación del baby-boom alcance la edad de 65 años. Según las proyecciones Oficina del Censo llegarían a la cifra de 40.244.000 de personas en 2010.

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Cultura

Fiestas (...)

1 de enero Año Nuevo New Year's Day

3er lunes de enero Natalicio de Martin Luther King Martin Luther King, Jr. Day

3er lunes de febrero Día de los Presidentes Presidents Day

2º domingo de mayo Día de la Madre Mother's Day

Último lunes de mayo Día de la Recordación Memorial Day

3er domingo de junio Día del Padre Father's Day

4 de julio Día de la Independencia Independence Day

1er lunes de septiembre Día del Trabajo Labor Day

2° lunes de octubre Día de la Raza Columbus Day

31 de octubre Noche de las Brujas Halloween

11 de noviembre Día de los Veteranos Veterans' Day

4° jueves de noviembre Día de Acción de Gracias Thanksgiving

25 de diciembre Navidad Christmas

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En el siglo XX y lo que llevamos del XXI, los Estados Unidos han sido una gran potencia cultural mundial, pero, a pesar de grandes luminarias tales como William Faulkner, Frank Lloyd Wright o Jackson Pollock, sus grandes aportaciones al patrimonio global (y las que más ha exportado) no han de buscarse en las artes tradicionales, sino en la ciencia, la tecnología, y en tres de las llamadas artes populares, consideradas genuinamente estadounidenses: el cine, la historieta y la música popular (folk).

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Idiomas

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Estados Unidos no posee un idioma oficial a nivel federal. Sin embargo, el idioma predominante, en el cual está escrita la Constitución y las leyes, y en el que se realizan los quehaceres del gobierno, es el inglés. Se hablan, sin embargo, cientos de otros idiomas y dialectos, siendo el español el más común entre ellos, idioma que además posee reconocimiento oficial en algunas jurisdicciones del suroeste, teniendo en ellas iguales privilegios que el inglés.

Tradicionalmente en las ciudades grandes han existido barrios en los que la primera generación de inmigrantes de un país determinado se agrupan y luego sucesivas generaciones van dejando el lugar. Una notable excepción son los barrios chinos, Chinatowns, siendo el más importante el que se encuentra en la ciudad de San Francisco, California.

Después de décadas de represión, las lenguas de los americanos nativos, o lenguas amerindias, están siendo conservadas y enseñadas dentro de las reservas.

Un caso singular dentro de los Estados Unidos es el estado libre asociado de Puerto Rico, que tuvo como único idioma oficial el español, y luego incorporó el idioma inglés.

El idioma español en Estados Unidos es empleado por más de 28 millones de personas como lengua común en el trabajo y en el hogar según el censo de 2000.

Actualmente, el 17,5% de la población estadounidense es de origen hispano, y cerca del 82% de los hispanos conserva la lengua española.

La mayoría de los estados del sur, noroeste y noreste de los Estados Unidos, tiene al español como segunda lengua de uso común, aún sin ser reconocida como oficial.

Similar situación se contempla en los estados de Nevada, Arizona, Washington, Idaho, Oregón, Kansas y Oklahoma. Y, en otros estados como Minnesota y Wisconsin; en donde no se contempla lengua oficial alguna en la constitución.

Religión

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El gobierno de Estados Unidos no guarda un registro oficial de las religiones en el país.

Sin embargo, en una encuesta privada llevada a cabo en 2001, el 76,7% de los estadounidenses adultos se identificaron a sí mismos como cristianos; cerca del 52% de los adultos se reconocieron como miembros de diferentes iglesias Protestantes; los Católicos Romanos, con 24,5%, fueron las denominaciones más numerosas; el Judaísmo (1,4%), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (1,3%), y otras religiones tienen también posiciones firmes en la cultura estadounidense; cerca del 14,2% de los encuestados se describieron como sin religión; la distribución religiosa del 5,4% de encuestados que decidieron no responder a la encuesta es desconocida.

El país tiene una tasa de religiosidad relativamente alta entre las naciones desarrolladas.

Cerca del 46% de los estadounidenses adultos dice que atienden los servicios religiosos al menos una vez por semana, comparado con el 14% de adultos en Gran Bretaña, el 8% en Francia y el 7% en Suecia.

Deportes

El fútbol americano es el deporte con mayor número de espectadores en EUA.

Desde fines del siglo XIX, el béisbol ha sido considerada como el deporte nacional, el fútbol americano, el baloncesto y el hockey sobre hielo son los tres otros grandes deportes de equipo profesionales.

La Escuela de fútbol y la de baloncesto también atraen a grandes audiencias.

El fútbol es el deporte más popular en los Estados Unidos.[19]

El Boxeo y las carreras de caballos fueron una vez los programas más vistos por los deportes individuales, pero han sido eclipsadas por el golf y el automovilismo, particularmente la NASCAR.

El fútbol asociación aunque no es uno de los principales deportes a nivel profesional en el país, se juega mucho en la juventud y los niveles de aficionados; y su selección destacada, a diferencia de otros países del mundo, es la femenina.

Pistas de tenis y muchos deportes al aire libre son muy populares.

Si bien la mayoría de los deportes importantes de los Estados Unidos han evolucionado de prácticas europeas, baloncesto, voleibol, andar en patineta, y el snowboard son invenciones de locales.

Lacrosse y el surf surgierón de los nativos americanos y los nativos de Hawái.

El Comité Olímpico de los Estados Unidos (COEEUU) organizó los Juegos Olímpicos de Saint Louis en 1904, los juegos en Los Ángeles en 1932, nuevamente los juegos olímpicos en Los Ángeles en 1984 y, en 1996, en Atlanta.

Este comité tiene como candidatura la ciudad de Chicago que podrá posiblemente representar a los Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de 2016. Los Estados Unidos ha ganado 2191 medallas en los Juegos Olímpicos de verano, más que ningún otro país,[20] y 216 en los Juegos Olímpicos de Invierno, el segundo más.

Referencias
1. U.S. Census Bureau
2. "Estados Unidos" en el Diccionario panhispánico de dudas.
3. Foner, Eric, and John A. Garraty (1991). The Reader's Companion to American History. New York: Houghton Mifflin, p. 576. ISBN 0-395-51372-3.
4. McDuffie, Jerome, Gary Wayne Piggrem, and Steven E. Woodworth (2005). U.S. History Super Review. Piscataway, NJ: Research & Education Association, p. 418. ISBN 0-7386-0070-9.
5. Kennedy, Paul (1989). The Rise and Fall of the Great Powers. New York: Vintage, p. 358. ISBN 0670728197.
6. The United States and the Founding of the United Nations, August 1941–October 1945. U.S. Dept. of State, Bureau of Public Affairs, Office of the Historian (October 2005). Consultado el 2007-06-11.
7. Pacific War Research Society (2006). Japan's Longest Day. New York: Oxford University Press. ISBN 4-7700-2887-3.
8. Página oficial de las Naciones Unidas: [1]
9. a b c Lista de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas que son parte o signatarios en los diversos instrumentos de derechos humanos de las Naciones Unidas. Obtenido de la página web de la ONU.
10. Report for Selected Countries and Subjects (30 advanced economies; 6 subjects). World Economic Outlook Database. International Monetary Fund (October 2007). Consultado el 2008-02-05.
11. Rank Order—GDP (Purchasing Power Parity). World Factbook. CIA (2007-11-15). Consultado el 2007-12-04.
12. U.S. Top Trading Partners, 2006. U.S. Census Bureau. Consultado el 2007-03-26.
13. Table 1289. U.S. Exports and General Imports by Selected SITC Commodity Groups: 2002 to 2005. Statistical Abstract of the United States 2007. U.S. Census Bureau (October 2006). Consultado el 2007-08-26.
14. Amadeo, Kimberly. The U.S. Debt and How It Got So Big. About.com. Consultado el 2007-07-07.
15. Rank Order—Public Debt. The World Factbook. CIA (2007-06-19). Consultado el 2007-07-07.
16. U.S. Population Now 300 Million and Growing. CNN (2006-10-17). Consultado el 2006-12-13. Flinn, Ryan (2006-10-17). U.S. Population Tops 300 Million on Immigrant Surge. Bloomberg.com. Consultado el 2007-06-24.
17. Passel, Jeffrey S. (2006-03-07). The Size and Characteristics of the Unauthorized Migrant Population in the U.S.. Pew Hispanic Center. Consultado el 2007-06-24.
18. La población en los Estados Unidos. Consultado el 2008-04-11.
19. Krane, David K. (2002-10-30). Professional Football Widens Its Lead Over Baseball as Nation's Favorite Sport. Harris Interactive. Consultado el 2007-09-14. Maccambridge, Michael (2004). America's Game: The Epic Story of How Pro Football Captured a Nation. New York: Random House. ISBN 0-375-50454-0.
20. All-Time Medal Standings, 1896–2004. Information Please. Consultado el 2007-06-14.